Cacerolazos en Barcelona por apagón que persistía
-
España registró más de 1.000.000 de solicitudes de regularización de migrantes tras el anuncio de Pedro Sánchez
-
El triunfo del fracaso
Las ediciones
on line de los
diarios
españoles -en
este caso «El
Mundo»-
dieron cuenta
de los cacerolazos
de
protesta en
Barcelona por
el apagón del
lunes, que
ayer seguía
afectando a
miles de
usuarios.
Inma Mayol, del equipo de gobierno del Ayuntamiento, calificó de «inaceptable e indigerible» que una ciudad como Barcelona permanezca sin luz casi dos días. También manifestó la «incomprensión» del Ayuntamiento ante el hecho de que las compañías eléctricas carezcan de un plan alternativo ante situaciones de urgencia. «Esto no puede volver a pasar; Barcelona no puede vivir lo que estamos viviendo estos días. No es presentable», declaró Mayol. No obstante, dijo que la evolución de la situación es «fluida» gracias a los grupos electrógenos, de los que a la medianoche había funcionando 120.
Los vecinos y comerciantes afectados observan la situación con una mezcla de indignación y de frustración, sentimiento que también reflejó la prensa. Heladeras vacías, una balanza de pilas y anotaciones manuales de ventas se adueñaron de los establecimientos de venta al público. Numerosos establecimientos seguían ayer sin luz y se vieron obligados a cerrar por segundo día consecutivo. Además, 121 semáforos, cerca de 14% de los que hay en Barcelona, seguían aún sin funcionar.
El corte del suministro eléctrico afectó asimismo a algunos turistas, ya que el templo de la Sagrada Familia, un lugar emblemático de la capital catalana, se vio obligado a impedir el acceso de los visitantes a las partes más altas del monumento.



