Caos en Barcelona por un gigantesco apagón
Una pescadería de la Barceloneta a oscuras. El apagón afectó a familias, negocios y hasta hospitales.
La mayor parte de los distritos de Barcelona, así como varios barrios de los contiguos municipios de L'Hospitalet de Llobregat y Esplugues, se han visto afectados por la interrupción del servicio.
Al quedar inutilizados cerca del 60% de los semáforos de Barcelona, se ha producido un caos circulatorio en la capital catalana que ha obligado a movilizar a cerca de 800 agentes para regular el tráfico en las principales arterias y cruces de la ciudad.
Los barceloneses han respondido con urbanidad frente al gran apagón y han capeado sus efectos sin incidentes graves, con la salvedad de los inevitables sustos sufridos por las 60 personas que se han quedado atrapadas en ascensores y las molestias generadas por los
cortes y retrasos del transporte público.
El servicio de Metro de Barcelona se ha visto alterado al igual que el de las líneas de ferrocarril.
Más graves serán las pérdidas económicas generadas por el apagón, que el gremio de carniceros y charcuteros de Barcelona estima como "multimillonarias", unas pérdidas que también ha notado especialmente el sector de la restauración, que no ha podido servir hoy comidas y cenas con normalidad.
El corte del suministro ha perjudicado también la actividad hospitalaria, especialmente la del Hospital Clínico de Barcelona, que ha permanecido sin luz cerca de tres horas, lo que ha obligado a desprogramar todas las operaciones que no eran críticas y las cirugías ambulatorias, así como a aplazar pruebas diagnósticas.
El de hoy ha sido uno de los grandes apagones que se recuerdan en la capital catalana, después del que el pasado 14 de octubre afectó a más de 8 millones de españoles en Cataluña, y en las regiones de Valencia, País Vasco, Extremadura y Aragón, y del que en 1997 dejó sin luz al 70% de abonados de Barcelona.



