Reveladoras cartas escritas por Abu Mussab al-Zarqawi a su madre y sus hermanos, cuyos principales fragmentos se transcriben a continuación, fueron entregadas por allegados al terrorista al periodista francés Jean-Marie Quemener en Ammán, Jordania. Según le dijeron, con ello querían « enviar un mensaje que contradijera la información falsa que los judíos y los norteamericanos están difundiendo por el mundo», indicó el diario español «El Mundo», que las difundió. Los textos revelan el fanatismo de su pensamiento y las ilustraciones que la acompañan resultan llamativamente infantiles, sobre todo proviniendo de un terrorista tan sanguinario.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Reza cuando se haga de noche y no estés nunca aburrido, así encontrarás complacencia una vez enterrado en la tumba y separado de tu gente. Ayuna cuando puedas porque esto te satisfará al tener sed. Haz siempre limosna secreta y públicamente y no seas tacaño sino generoso. Todo esto te sirve de sombra cuando calienta el sol del juicio final. Sé educado y tímido, siempre sonriente y no seas nunca malhumorado.» * * *
«Dedicado a mi madre: Un hombre engañó una vez a un niño ignorante. Le dijo: si me traes el corazón de tu madre, te daré muchas joyas y dinero. El joven da una puñalada a su madre, le saca el corazón y vuelve con el hombre. Pero, disgustado después de lo que ha hecho, tropezó y así se le cayó el corazón que llevaba. El corazón de su madre, lleno de sangre, lo llama: 'Mi querido hijo, ¿te has hecho daño?'. Pero a pesar de la ternura de la voz de la madre, el hijo enojó mucho al cielo y, como consecuencia, el joven saca una daga e intenta apuñalarse. Pero el corazón de la madre, otra vez, lo llama: 'Para y no lo hagas. No quiero recibir dos puñaladas en el corazón, una tras otra'.»
* * *
«Doy las gracias a Alá y pido su ayuda y su perdón. Le pido que nos aleje del mal y que nos guíe por el buen camino. A quien Alá le enseña el buen camino no puede equivocarse, y a quien Alá le hace equivocarse nadie lo puede corregir. No hay dios más que Alá y Mahoma es su profeta. Los creyentes de los profetas siempre han tenido muchas pruebas difíciles en la vida. Para que Dios distinga el bueno y el malo que hay en ellos. Desde que Alá creó a Adán, lo dejó en el Paraíso y lo enfrentó con la prueba del árbol. De la manzana se sucedió una desgracia detrás de otra. Y mandó un profeta a cada civilización para enseñarles el camino de Dios y por ello han sufrido los maltratos y la humillación.»
* * *
«Como dice Alá en su libro sagrado: '¿O creéis que vais a entrar en el jardín antes de pasar por lo mismo que pasaron quienes os precedieron?' Sufrieron el infortunio y la tribulación.»
* * *
«Esto es lo que pienso: si he acertado es por la ayuda de Alá y si estoy cometiendo un error es por culpa mía y del diablo. Dios y el profeta son inocentes de mis errores. Mis queridos hermana y hermano, no olvidéis pedir a Alá que me ayude. Yo soy servidor de Alá. Y no soy el dueño de mi destino ni tengo fuerza sin su ayuda. Por eso os pido que no dejéis de pedir a Alá de día y de noche que me cuide y que perdone mis errores, porque sin su perdón estoy perdido. Pido a Alá paz y tranquilidad. Vuestro hermano, el desconocido.»
Dejá tu comentario