China suma problemas en Hong Kong tras el triunfo histórico del movimiento prodemocracia

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Hong Kong - Tras meses de disturbios muchas veces violentos en Hong Kong, unas elecciones locales con una participación récord entregaron una victoria contundente a los candidatos prodemocracia, lo que plantea nuevos problemas para China y aumenta la presión sobre la líder de la ciudad.

En el periodo previo a las elecciones del domingo en toda la ciudad se produjeron graves enfrentamientos entre la policía antidisturbios y los manifestantes antigubernamentales que se atrincheraron en varias universidades. La muerte de un manifestante después de una caída y el disparo de un policía a otro a quemarropa exacerbaron en parte los choques.

Sin embargo, el domingo, en un inusual paréntesis de calma, casi tres millones de personas ejercieron sus derechos democráticos y los candidatos a favor de la democracia obtuvieron casi 400 de los 452 escaños. Cuatro años atrás habían logrado solo 100 concejales de distrito.

La participación superó el 71% de los 4,13 millones de electores inscritos, una tasa récord muy superior al 47% de 2015.

“La mayoría de la gente piensa que el millón de votantes adicionales salió a enviar un mensaje político al Gobierno, que todavía apoyan a los manifestantes y que están insatisfechos”, dijo Ma Ngok, cientista político de la Universidad China de Hong Kong.

“El Gobierno y los partidarios de Pekín siempre afirmaron que cuentan con el apoyo de la opinión pública”, agregó. “Pero esto es una gran bofetada en la cara porque la población mostró su posición real en cifras récord”, dijo.

La líder de Hong Kong, Carrie Lam, dijo que respetaba el resultado y que su Gobierno “escuchará los puntos de vista de la población con una mente abierta y una reflexión seria”, sin ofrecer detalles concretos.

Si bien los concejales de distrito carecen de peso político y se ocupan en gran medida de cuestiones de la gestión diaria, en opinión de analistas proporcionan a los demócratas una palanca adicional para influir en las decisiones políticas, mientras continúan las protestas.

En el campo pro-Pekín, los líderes del principal partido político, el DAB, hicieron examen de conciencia y pidieron disculpas, y su líder Starry Lee ofreció renunciar.

Algunos observadores dijeron que ahora Lam se vería sometida a una mayor presión para responder a las demandas de los manifestantes, entre ellas la exigencia de reformas democráticas y una investigación independiente de las acusaciones de brutalidad policial.

La probabilidad de que Pekín ofrezca nuevas concesiones a corto plazo sigue siendo escasa, coincidieron analistas. De las demandas clave de los manifestantes, hasta ahora el Gobierno solo respondió a una: en septiembre, retiró formalmente el proyecto de ley de extradición que desencadenó las primeras protestas.

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