Con respaldo de Biden, el Congreso de EE.UU. avanza con un plan contra China

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Lo elaboran senadores de los dos partidos tradicionales. Busca dar pelea por el control del Pacífico y promueve una aproximación a Taiwán y a otros rivales de Pekín. Crecerá la presión sobre países aliados para que se sumen a la ofensiva.

Washington - Avanza en el Senado de Estados Unidos una iniciativa bipartidaria destinada a dotar de herramientas el presidente Joe Biden para poner freno a la creciente influencia global de China, lo que incluirá una fuerte inversión en material militar para asegurar el control del océano Pacífico, un acercamiento mayor a Taiwán y exigencias de acompañamiento a países aliados.

El plan, que se enmarca en la pelea por la hegemonía global que libran ambas potencias, recibiría un impulso fundamental el miércoles de la semana que viene durante una reunión de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta.

El borrador de consenso entre demócratas y republicanos, titulado Ley de Competencia Estratégica de 2021, exige una variedad de iniciativas diplomáticas y estratégicas para contrarrestar el poderío de Pekín, lo que refleja la postura firme sobre las relaciones con China de los dos partidos.

El presidente no ha dejado de hablar de la competencia con China desde que asumió el poder el 20 de enero, vínculo en el que prometió cooperar cuando sea posible y competir abiertamente cuando no lo sea.

De hecho, para defender ante el Congreso su plan de infraestructura por 2 billones de dólares, le preguntó a los legisladores si “¿creen que China está esperando para invertir en su infraestructura digital, en investigación y desarrollo? Se los prometo: no están esperando. Pero cuentan con que la democracia estadounidense es demasiado lenta, demasiado limitada y demasiado dividida para seguirle el ritmo”.

El proyecto de ley bipartidario del Senado tiene como objetivo abordar la competencia económica con China, pero también la defensa de los derechos humanos, como el trato dado por Pekín a la minoría musulmana uigur, la supresión de la disidencia en Hong Kong. Asimismo se refiere a la disputa por el control del Mar de China Meridional.

El texto destaca la necesidad de “priorizar las inversiones militares necesarias para lograr los objetivos políticos de Estados Unidos en el Indo-Pacífico”. Pide fondos para hacerlo, aduciendo que el Congreso debe garantizar que el presupuesto federal esté “correctamente alineado” con el imperativo estratégico de competir con China.

En esa línea, pide una asociación reforzada con Taiwán, calificando a la isla como “una parte vital de la estrategia de Estados Unidos en el Indo-Pacífico” y diciendo que no debe haber restricciones a la capacidad de los funcionarios estadounidenses para interactuar con sus pares taiwaneses. China considera que Taiwán es una provincia separatista y amenaza con una invasión cada vez que cobra fuerza allí la idea de una declaración formal de independencia.

El proyecto de ley, que cuenta con el apoyo del Gobierno de Biden, también dice que Washington debe alentar a los aliados a tomar más medidas para controlar el “comportamiento agresivo y decidido” de Pekín. Y pide a todos los departamentos y agencias federales que designen a un alto funcionario para coordinar las políticas relacionadas con la competencia estratégica con China.

“Estados Unidos debe asegurarse de que todos los departamentos y agencias federales estén organizados para reflejar el hecho de que la competencia estratégica con la República Popular China es la principal prioridad de la política exterior de Estados Unidos”, dice el borrador.

La medida es la contribución del panel de Relaciones Exteriores a un esfuerzo de vía rápida en el Senado anunciado en febrero por el líder de la mayoría demócrata del Senado, Chuck Schumer, para redactar una legislación para contrarrestar a China.

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