Vista aérea
del tren
que
descarriló
ayer en
Japón y
embistió
contra un
edificio. Se
trata de la
peor
tragedia
ferroviaria
en 42 años
en ese
país. (izquierda) Las tareas de rescate de sobrevivientes eran ayer incesantes
en el tren japonés siniestrado. Al parecer, la causa de la
tragedia fue la excesiva velocidad a la que viajaba el convoy. (derecha)
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Los equipos de rescate lograron localizar a media tarde a cuatro personas aún con vida (dos hombres y dos mujeres, a quienes se les suministró agua), atrapadas en el montón de chatarra en que quedaron convertidos los dos vagones de tren «incrustados» en un edificio de ocho plantas tras descarrilar el convoy.
Allí, entre hormigón y hierros retorcidos, había al cierre de esta edición una decena de personas atrapadas, entre ellas, las cuatro que por la tarde de ayer aún estaban vivas, indicaron los bomberos.
Sin embargo, según dijeron otros bomberos, citados por la cadena de televisión NHK, podría haber más gente, de quienes se teme lo peor, en el vagón inferior, incrustado a presión en el sótano del edificio como una caja de cartón y del que apenas se ven las ruedas bajo la carcasa doblada del segundo coche.
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