Con recesión, Obama puede ganar, pero le será difícil gobernar
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El freno de la
economía
estadounidense
recorta
incluso la
posibilidad de
hacer negocios
con el
merchandising
de Barack
Obama y John
McCain.
Ambos
candidatos
insisten con
propuestas
opuestas para
lidiar con la
crisis.
Obama se ha mostrado a favor de la aprobación de un segundo paquete de medidas para estimular la economía, mientras que McCain apoya el recorte de impuestos. Cada candidato insiste en que su plan ayudará a reactivar el crecimiento económico.
Los estadounidenses están muy preocupados por su bienestar económico, según los resultados de un sondeo de Pew publicado a fines de julio, que muestra que 54% de los encuestados cree que Estados Unidos está en recesión, mientras que 18% lo considera directamente en una depresión.
Una larga crisis inmobiliaria, problemas crediticios en la banca, incremento en el desempleo y muy altos precios de la energía han afectado a los consumidores. Esta situación ha llevado a la Reserva Federal (Fed) a buscar una reactivación económica, pero no quiere ser acusada de ser muy flexible con sus políticas para beneficiar a Obama o McCain. Aunque el presidente de la Fed, Ben Bernanke, un republicano moderado nombrado por el gobierno de Bush, ha reiterado la independencia del banco central y se reunió con Obama el mes pasado.
«La gente que cree que la Fed es algún tipo de creación política está equivocada. No le hacen justicia al asumir eso y es muy triste que haya gente que lo crea», dijo Michael Swanson, economista de Wells Fargo.
Afortunadamente para la Fed, el clima económico no favorece cambios en las tasas de interés. El banco central ha adoptado una política de esperar y ver, y ha dejado su principal tasa en 2% en sus últimas reuniones.
La próxima reunión de la Fed para evaluar las tasas está prevista para el 16 de setiembre y los analistas consideran escasas las posibilidades de un cambio dramático. Los economistas esperan que la Fed mantenga sus tasas estables por algún tiempo. «No habrá razón para cambiar nada en esta reunión», aseguró John Lonski, principal economista de Moody's. Lonski consideró que la Fed no hará nada que pueda hacer parecer que quiere influir las elecciones del 4 de noviembre.
Aunque las tasas queden estables, los pedidos por un segundo estímulo económico se multiplican, ya que el efecto del paquete de 168.000 millones de dólares que implementó el gobierno este año fue bastante decepcionante. Sin embargo, no todos los economistas están a favor de medidas para estimular la economía por considerar que puede agravar el déficit en el presupuesto.




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