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14 de enero 2008 - 00:00

Condena Europa a las FARC y a Chávez

Hugo Chávez se convirtió casi en un vocero de la guerrilla colombiana al urgir al mundo, inmediatamente después de la liberación de dos rehenes, que deje de considerarla terrorista. Ese es un reclamo histórico de los rebeldes, que buscan así una imposible legitimación internacional. En un fuerte aval al gobierno democrático de Colombia, la Unión Europea rechazó ayer esa pretensión insólita. Algo lógico, dado que las FARC y el ELN, grupos declarados parte del "proyecto bolivariano" por el presidente venezolano, siguen secuestrando, asesinando, reclutando niños y haciendo negocios con el narcotráfico.

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Hugo Chávez insistió ayer en que el mundo debe reconocer a la guerrilla colombiana como una «fuerza beligerante». Eso sí, aclaró que él está en contra de los secuestros y la lucha armada (derecha).
Caracas, Bruselas y Bogotá (El Mundo, EFE, DPA, AFP) - El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, insistió ayer con su polémico pedido de que Colombia y la comunidad internacional dejen de calificar a las FARC como un grupo terrorista para reconocerlas como «fuerza beligerante», pero se topó con el fuerte rechazo de la Unión Europea (UE) y del propio gobierno de Bogotá.

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«Si usted le reconoce a las FARC el estado de beligerancia, por ejemplo, y las FARC lo aceptan, entrarían de inmediato en los protocolos de Ginebra», lo que incluirá el fin de los secuestros y acciones contra la población civil, remarcó Chávez en su programa dominical «¡Aló, presidente!», dirigiéndose a su par colombiano, Alvaro Uribe.

«Yo no es estoy de acuerdo con el secuestro, eso es horrible, contrario a la naturaleza humana, sea quien sea el que lo haga, ni estoy de acuerdo tampoco con la vía armada y ésa es una de las cosas que yo quisiera hablar con ' Marulanda'», subrayó Chávez en alusión al apodo del jefe de las FARC, Pedro Antonio Marín. Las FARC tienen, en total, casi 800 cautivos, 64 de ellos, venezolanos.

«La guerra civil» colombiana, opinó Chávez, podría así «humanizarse, si es que esa expresión fuera posible, porque no hay guerra humanizable», pero la colombiana «no está regulada por ley alguna», y en ese camino «creo que es necesario dar pasos audaces».

Chávez insistió en que respetala soberanía de Colombia y que con su propuesta no tiene ninguna «intención de inmiscuirme» en los asuntos internos de esa nación, pero remarcó que «la guerra civil colombiana» constituye un problema que «trasciende las fronteras de Colombia» y afecta directamente a Venezuela.

«El tema hay que empezar a hablarlo, hay que quitarse el velo. Presidente Uribe, piénselo, como estadista que usted es», agregó Chávez.

De acuerdo con la prensa colombiana, actúa así al unísono con esa guerrilla y con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que han llevado adelante encuentros secretos con representantes de gobiernos europeos y latinoamericanos para impulsar la iniciativa.

«Este problema en Colombia no tiene solución militar», pero «queda la solución política. ¡Vamos a politizarlo, hacer alta política para salir de la guerra», exhortó Chávez.

La ex congresista colombiana Consuelo González de Perdomo, liberada el pasado jueves por la guerrilla de las FARC tras más de seis años de secuestro, asistió al programa de radio y televisión de Chávez, no así Clara Rojas, la otra colombiana liberada ese día, que regresó ayer a Colombia (ver nota aparte).

«Mi abrazo de eterno agradecimiento por su actitud solidaria y humana», le expresó González a Chávez. «Entendí lo determinante que fue su gestión, su actitud humana para la decisión de las FARC de liberarnos», agregó González y reveló que al inicio de su secuestro, en 2002, cuando logró enviar a su familia una primera prueba de que seguía con vida, los exhortó «a que buscaran la forma de buscar a Chávez». La senadora opositora colombiana Piedad Córdoba, quien participa de las gestiones de Chávez entre Bogotá y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, se sumó al reclamo del bolivariano.

«La gente tiene que entender que efectivamente las FARC son un ejército, son un sujeto político en el país, son una realidad política y no podemos olvidarnos porque en esa medida y en esa manera no vamos a lograr lo que queremos, que es la liberación de todos los compañeros», precisó la congresista liberal, quien estuvo en el programa de Chávez.

Distintas fuentes diplomáticas de la UE, en tanto, calificaron la propuesta de Chávez como «imposible», «descabellada» o «impensable».

Jesús Carmona, portavoz del Consejo de la UE en Bruselasy experto en terrorismo, explicó que se debería justificar «por qué ya no es una organización terrorista. Sería difícil hacerlo para un grupo que sigue matando y teniendo a personas secuestradas».

Mientras, observadores recordaron que la próxima reunión para actualizar las listas negras -una para los terroristas de la propia UE y otra para los del resto del mundo-será en la primavera boreal y que no se esperan cambios sustanciales.

El gobierno español se expresó en el mismo sentido. Según el canciller, Miguel Angel Moratinos, la UE «considera a las FARC una organización terrorista y no vamos a cambiar en ese sentido».

El mismo viernes, cuando Chávez formuló por primera vez su propuesta, el gobierno de Uribe reaccionó con dureza. José Obdulio Gaviria, el principal asesor del presidente colombiano, insistió ayer en que «las FARC no son un Estado en formación ni una fuerza beligerante o un partido político en armas, sino una organización terrorista, tenebrosa, que mantiene en cautiverio a 44 colombianos injustamente que hay que bregar a liberar». «Eso supone la posibilidad de que se hable con los secuestradores en vitrinas internacionales, sin que ello implique reconocerles el carácter de fuerza beligerante», agregó a radio Caracol.

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