Conmemoración religiosa chiíta se convierte en protesta contra EEUU e Israel
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Nasralá atacó a Estados Unidos y al ex jefe del estado mayor israelí Dan Halutz, que renunció a su puesto a mediados de enero después de haber dirigido la fallida ofensiva contra el Hezbolá que devastó Líbano en julio y agosto del año pasado.
"Vencimos al ejército invencible (...) Somos una nación que no se somete", exclamó, refiriéndose a los combates en los que el ejército israelí fracasó en sus planes contra el Hezbolá.
"El futuro de Israel es la muerte y la desaparición. Muera Israel", declaró en un clamor que la multitud repitió en coro. Esta guerra, desencadenada después de que el Hezbolá tomó prisioneros a dos soldados israelíes en la frontera israelo-libanesa, dejó 162 muertos en su mayoría militares del lado israelí, y al menos 1.200 del lado libanés, sobre todo civiles.
Israel lanzó bombardeos aéreos contra los barrios de viviendas del sur del Líbano, arrasando el "Complejo del Sayyed de los mártires", una gran sala donde los fieles se reunían para escuchar al jeque Nasralá.
El complejo fue reconstruido para recibir a los fieles con motivo del Achura.
Los fieles se reunieron allí desde temprano en la mañana, dirigidos por un imponente servicio de seguridad, en medio de grandes afiches mostrando a combatientes del Hezbolá, con la kalashnikov en la mano, partiendo al martirio en la lucha contra Israel.
"Achura: victoria del oprimido", señalaba un cartel bajo el cual hablaba el orador en una sala repleta dividida en dos para respetar la separación entre hombres y mujeres.
En una interminable endecha interrupida regularmente por sus sollozos, un imán relata las últimas horas de Hussein durante la batalla de Kerbala en el año 680 en Irak, cuando según la tradición fue decapitado y mutilado.
Algunos comienzan a gritar, hombres y mujeres lloran, mientras los miembros de la seguridad pasan entre los asistentes distribuyendo pañuelos y botellas con agua.
"Que la paz sea con Mahoma y sus descendientes", exclaman en un último grito antes de salir en calma.




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