Conmoción mundial: asesinan a líder opositora pakistaní

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Benazir Bhutto, líder del principal partido de la oposición en Pakistán, el PPP, fue asesinada hoy al término de un mitin electoral en Riwalpindi, en el norte del país, cuando un hombre le disparó y luego se voló por los aires matando además a al menos 20 personas, según fuentes médicas y del gobierno.

La noticia de la muerte de Bhutto provocó disturbios y manifestaciones antigubernamentales en varias ciudades del país, al tiempo que puso en duda la celebración de las elecciones parlamentarias previstas para el 8 de enero próximo.

La que fuera en dos ocasiones jefa de gobierno e ícono de la política paquistaní había regresado hace dos meses del exilio y tenía previsto participar en las elecciones legislativas. El presidente Pervez Musharraf, que hace tan sólo diez días levantó el estado de excepción, instó a la población a la calma y decretó tres días de luto oficial.

El ex primer ministro de Pakistán Nawaz Sharif anunció que su partido boicoteará las elecciones parlamentarias de enero, al tiempo que convocó a una huelga general.

Previamente, Sharif calificó la muerte de quien fuera su rival político como una "tragedia para toda la nación".

"Ésta es una situación muy seria para el país", dijo y sostuvo que el gobierno paquistaní debería haber hecho más para proteger a Bhutto.

Según la televisión local, Bhutto, de 54 años, fue declarada muerta tras llegar al hospital en Rawalpindi, una ciudad próxima a Islamabad, donde se había dirigido a una multitud de varios miles de seguidores en un acto electoral.

Una fuente del hospital en Rawalpindi donde fue atendida Bhutto murió "por la herida de una bala en la nuca". Otros medios señalan que Bhutto también recibió disparos en la cabeza.

Farhadullah Babar, un portavoz del Partido Popular Pakistaní (PPP), dijo a la televisión estatal PTV que el suicida disparó primero varias veces contra el Range Rover blanco de Bhutto antes de volarse por los aires cuando el convoy de la política abandonaba el mitin. En el atentado también resultaron heridas más de 40 personas.

Añadió que Bhutto ya había muerto cuando el convoy llegó al hospital general de Rawalpindi, sobre las 17:30 horas.

"Ella ha dado su vida por el pueblo de Pakistán de la misma manera que lo hizo su padre", señaló el portavoz.

Su padre Zulfiqar Ali Bhutto, también ex primer ministro, fue derrocado por el Ejército en 1977 y posteriormente murió ahorcado. Dos de sus hermanos también fallecieron en circunstancias misteriosas.

El cadáver de Bhutto fue trasladado en la noche a una base de la Fuerza Aérea en la ciudad de Rawalpindi, desde donde será transportado a su ciudad natal en la sureña provincia de Sindh para su entierro, informó DawnNews TV.

En los días anteriores a su muerte, Bhutto denunció que elementos dentro del gobierno del presidente Pervez Musharraf y de los servicios secretos que simpatizaban con los extremistas islámicos estaban tramando su asesinato.

Un día antes de su muerte, Bhutto mencionó específicamente que decenas de atentados suicidas se habían extendido como una plaga en Pakistán durante 2007. "No les tememos. Pese a sus tácticas represivas seguiremos nuestro camino, en la senda de la verdad. Sólo tememos a Dios", dijo.

El pasado 18 de octubre, sólo horas después de su regreso, más de 140 personas murieron en Karachi en un atentado suicida contra el convoy de vehículos en el que se desplazaba.

Pocas horas antes del asesinato de Bhutto, seguidores progubernamentales dispararon contra una multitud reunida en Rawalpindi para un acto de campaña de Sharif, matando a cuatro personas e hiriendo a 16, indicó un portavoz del político y medios locales.

El convoy de Sharif estaba a una distancia de tres kilómetros cuando se produjeron los disparos.

"Los ataques contra los actos de dos principales líderes de la oposición el mismo día muestran las intenciones reales de Musharraf", dijo Sharif en una conferencia de prensa. "Demando que Musharraf debe renunciar sin demoras. Musharraf y Pakistán no pueden coexistir".

Sin embargo, en un mensaje dirigido a la nación, Musharraf responsabilizó por la muerte de Bhutto a extremistas protalibán y de la red terrorista Al Qaida, que realizaron más de 50 ataques suicidas este año.

Tras conocer la muerte de Bhutto, cientos de afligidos trabajadores del PPP se congregaron frente al hospital de Rawalpindi coreando consignas contra el gobierno y el presidente Musharraf.

También se reportaron disturbios en grandes ciudades y localidades importantes del país. Enojados seguidores suyos se enfrentaron con la policía y prendieron fuego a vehículos, edificios y oficinas del partido progubernamental, la Liga Musulmana de Pakistán-Quaid, que también participa en los comicios.

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