Una mujer
deja una
vela sobre
el agua en
Khao Lak,
Tailandia,
una de las
zonas más
afectadas
por el
tsunami
(arriba).
El dolor por
los muertos
persiste en
Velankanni,
India
(abajo derecha). Millares de personas siguen viviendo en condiciones más que precarias en la costa de la
India. Llevará todavía tiempo para que los países afectados por el maremoto de hace un
año se recuperen (abajo izquierda).
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A las 8.16 hora local, cuando la primera ola golpeó la costa de la provincia indonesia de Banda Aceh, la más próxima al epicentro del terremoto de 9 grados que desencadenó el tsunami, se guardó un minuto de silencio, repetido en otros lugares paradisiacos como Phuket, Tailandia o las islas de Andaman y Nicobar, India.
«Fue bajo este mismo cielo azul, exactamentehace un año, cuando la madre Tierra lanzó su más destructivo poder contra nosotros», dijo el presidente de Indonesia,
Frente a representantes de gobiernos extranjeros, organizaciones no gubernamentales y familiares de víctimas, Yudhoyono subrayó que,
«El futuro de Aceh no será un futuro de sangre y lágrimas, sino de sudor y fortuna», dijo, al recordar que el maremoto impulsó un acuerdo de paz que puso fin a tres décadas de sangriento conflicto en la provincia, donde se cifran en más de 170.000 los muertos y desaparecidos, y en medio millón los desplazados.
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