EEUU planea distribuir la vacuna contra el Covid-19 el 1 de noviembre, dos días antes de las elecciones

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El Gobierno de Donald Trump instó a los Estados a prepararse para una campaña de vacunación el 1 de noviembre. Así lo dio a conocer la prensa local a raíz de una carta del director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Robert Redfield.

La administración del presidente republicano Donald Trump ha instado a los estados de Estados Unidos a prepararse para distribuir una posible vacuna contra el covid-19 hacia el 1° de noviembre, informaron medios locales el miércoles, en la última señal de la carrera para entregar una vacuna hacia fin de año.

"Los CDC solicitan con urgencia su ayuda para agilizar las solicitudes para estas instalaciones de distribución", se lee en una carta de Robert Redfield, director de estos Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), citada por The Wall Street Journal. La operativa completa podría darse para esa fecha, dos días antes de las elecciones presidenciales, en las que Trump busca un segundo mandato.

De acuerdo al mencionado diario, en la misiva instan a los gobernadores estatales a eliminar las restricciones y habilitar permisos para que la compañía McKesson Corp y sus subsidiarias puedan construir los sitios de distribución. La empresa con sede en Dallas ya tiene firmado un acuerdo con el Gobierno federal para tal fin.

Además, se le pide a los mandatarios estatales que el 1 de octubre entreguen al gobierno federal los planes de distribución, según informó la agencia Bloomberg.

Michael Fraser, director ejecutivo de la Asociación de Funcionarios de Salud Estatales y Territoriales, remarcó que los estados ya se están preparando para tal fin, pero aclaró que será necesaria también una autorización de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) para distribuir una vacuna en una etapa temprana.

De acuerdo a Bloomberg, la autorización de la FDA permite que la agencia utilice datos limitados para que la vacuna esté disponible anticipadamente pero para un grupo reducido de personas. Sin embargo, Fraser dejó en claro que la asociación de funcionarios de salud “estaría extremadamente preocupada si una vacuna no ha completado los ensayos de fase 3”.

Lo cierto es que el pedido de Redfield a los goberadores llega en medio de una intensa carrera electoral que ubica a Trump por debajo del candidato demócrata Joe Biden, con miras a las elecciones del 3 de noviembre, apenas dos días después de la fecha estipulada en la carta.

El reclamo a los estados representa una muestra más de la administración de Donald Trump de acelerar la distribución del cronograma de vacunación con la finalidad de adaptarlo al calendario electoral. Asimismo, refleja la urgencia del presidente debido a que la cantidad de votantes puede verse alterada por el riesgo de contagio de coronavirus, algo que se vería reducido en caso de contar con la vacuna en la previa de los comicios.

Por otro lado, la carta del director de los CDC llega en momentos en que el médico e infectólogo Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas e integrante de la fuerza especial dedicada al Covid-19 de la Casa Blanca, asegurase que para antes de fin de año estará desarrollada la vacuna.

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"Creo que para cuando lleguemos al final de este año calendario nos sentiremos cómodos de tener una vacuna segura y eficaz", indicó el doctor Fauci en una entrevista con "Today" de NBC News.

Asimismo, añadió que en una serie de ensayos de vacunas, hay "datos suficientes para que uno se sienta realmente seguro de que es seguro y eficaz para el público estadounidense".

Fauci también advirtió sobre la próxima temporada de gripe en Estados Unidos que agravará la pandemia de coronavirus. Para ayudar a evitar eso, dijo que el país debería concentrarse ahora en reducir la propagación del virus lo más rápido posible.

Poco antes, en una entrevista con el sitio Kaiser Health News, el principal experto en infectología, quien entró varias veces en conflicto con el presidente Donald Trump sobre la gestión de la crisis, explicó que si los resultados de las pruebas clínicas en curso son "buenos", Estados Unidos tendrá "la obligación moral" de interrumpir la experimentación y comenzar a distribuir la vacuna.

La carta, publicados también el New York Times y cuya autenticidad confirmaron los CDC a la cadena CNN, se enviaron a los 50 estados del país y a las autoridades de cinco ciudades: Nueva York, Chicago, Filadelfia, Houston y San Antonio.

Los CDC subrayaron que su plan todavía es "hipotético" y que simplemente busca empezar a organizar el gigantesco esfuerzo de planificación y movilización que deberá ponerse en marcha si la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) aprobara el uso de una vacuna este año.

Las vacunas, cuyo fabricante no se identifica, deberían administrarse en dos dosis separadas por tres o cuatro semanas, y se distribuirían de forma gratuita y primero a ciertos grupos considerados de alto riesgo, incluidos los trabajadores sanitarios.

También tendrían prioridad para recibirla las personas mayores de 65 años, los indígenas y otros integrantes de "minorías raciales y étnicas", además de los privados de libertad, de acuerdo con los documentos a los que tuvo acceso el New York Times.

Salida de la OMS

Asimismo, el gobierno dijo el miércoles que no pagará unos u$s80 millones que debe actualmente a la Organización Mundial de la Salud (OMS), y en cambio redirigirá el dinero a Naciones Unidas en Nueva York.

Estados Unidos planea dejar la OMS, con sede en Ginebra, el 6 de julio de 2021, después de que el presidente Donald Trump la acusó de convertirse en un títere de China durante la pandemia de coronavirus. La OMS rechazó las afirmaciones de Trump.

Según una resolución conjunta del Congreso estadounidense de 1948, Trump tuvo que notificar con un año de anticipación la salida del país de la OMS y debe pagar lo que Washington adeuda por el año fiscal actual de la organización.

Nerissa Cook, subsecretaria adjunta de estado de la Oficina de Asuntos de Organizaciones Internacionales del Departamento de Estado, dijo que Estados Unidos le debe actualmente a la OMS unos 18 millones de dólares para el año fiscal 2019 y 62 millones de dólares para el año fiscal 2020.

"Esos (pagos) en conjunto están siendo reprogramados a la ONU para pagar la contribución regular", afirmó Cook, refiriéndose al dinero que Washington debe pagar a las Naciones Unidas en Nueva York.

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