La tensión entre Irán y EEUU escaló este viernes tras nuevas advertencias cruzadas, la llegada de un portaaviones a la costa israelí y la evacuación de personal diplomático estadounidense en la región, mientras ambas partes continúan las negociaciones para evitar una guerra.
Estos diálogos se dieron bajo la amenaza del mayor despliegue militar estadounidense en Medio Oriente en décadas: Donald Trump envió a la región el portaaviones USS Abraham Lincoln, nueve destructores y otros tres buques de combate. En paralelo, movilizó por el Mediterráneo al portaaviones más grande del mundo, el USS Gerald R. Ford, que zarpó de Creta el jueves y llegó este viernes a la costa israelí.
EEUU despliega su mayor portaaviones frente a Israel e instó a su personal diplomático a evacuar
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, sostuvo este viernes estar “sumamente alarmado” por el riesgo de una “escalada militar regional y sus consecuencias para la población civil”.
En medio de estas amenazas, EEUU recomendó este viernes al personal no esencial de su embajada que abandone Israel debido a “riesgos para su seguridad” y les aconsejó partir “mientras haya vuelos comerciales disponibles”.
El New York Times informó el viernes que el embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, envió un correo electrónico al personal de la embajada indicando que aquellos que desearan partir “debían hacerlo HOY”.
“Progresos significativos”
Las advertencias se producen después de que ambas partes mantuvieran el jueves en Ginebra una tercera ronda de negociaciones bajo mediación omaní para evitar una guerra. Al respecto, Araqchi informó de “progresos” tras el final de las reuniones, que abordaron temas sobre el programa nuclear iraní y el levantamiento de las sanciones.
Ambas partes sostendrán conversaciones a nivel técnico el lunes en Viena antes de una nueva ronda de negociaciones prevista esa misma semana, según afirmó Omán. En una publicación en redes sociales, el iraní calificó esta última ronda como “la más intensa hasta ahora”.
Por su parte, Washington quiere impedir que Irán se dote de armas nucleares y señaló reiteradamente al programa de misiles balísticos y al enriquecimiento de uranio en su territorio, a los que Teherán no quiere renunciar.