Cuba firmó dos pactos de DD.HH. de la ONU
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El canciller
cubano,
Felipe Pérez
Roque firmó
ayer el tratado
en la sede de
la ONU.
Aunque
condicionó
poner en
práctica los
acuerdos a
cambio del fin
del embargo
estadounidense,
el presidente
Bush,
se opuso a
renovar las
relaciones
con la isla.
Pérez Roque advirtió, además, que Cuba se reserva el derecho a interpretar los tratados firmados. «En cuanto al alcance y la aplicación de los elementos contenidos en esos instrumentos internacionales, Cuba aplicará las reservas o declaraciones interpretativas que considere relevantes», dijo.
La firma y la entrevista con Ki-moon en la ONU constituyeron el primer gesto de Cuba en la arena internacional tras el relevo tomado por Raúl Castro en las riendas del poder tras casi medio siglo de gobierno de su hermano Fidel.
La medida es considerada como un esfuerzode Cuba para mejorar su imagen mundial en el rubro de los derechos humanos y ganar aliados en la escena internacional.
En La Habana, la oposición reaccionó reclamando pluralismo político y el «cese de hostigamiento-». El sector duro calificó la firma como «una farsa», aunque otros disidentes se declararon en espera de que se materialice en libertades de expresión, reunión y asociación.
«Una total farsa, sólo de cara al mundo, de cosas que no van a suceder en Cuba. No veo señal de flexibilización mientras sigamos hostigados por el gobierno por pensar diferente. ¿Qué derechos puede tener una persona en un país que tiene un solo partido y si no se puede manifestar?», dijo la dirigente Martha Beatriz Roque.
Para Elizardo Sánchez, presidente de la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, hay «un contrasentido» en firmar los dos pactos y pensar en su aplicación manteniendo en las cárceles» a unos 240 presos políticos.
Pérez Roque reiteró nuevamente el llamado de Cuba a Estados Unidos para que levante el bloqueo que impone desde hace décadas a la isla comunista, pero advirtió que no aceptará ninguna condición a cambio de ese objetivo.
«Nunca vamos a aceptar condiciones para el levantamiento del embargo», advirtió. Según Pérez Roque, «una cantidad cada vez mayor de norteamericanos está contra el bloqueo». Sobre los candidatos en pugna por la presidencia de Estados Unidos, Pérez Roque dijo en respuesta a un periodista que tenía un favorito, pero se negó a designarlo para no interferir con los asuntos internos norteamericanos.
«Hemos seguido cuidadosamente las expresiones manifestadas por los diferentes candidatos, pero nuestra experiencia nos dice que es necesario esperar, porque a veces un candidato dice una cosa y hace otra», agregó.
Pérez Roque declaró que Cuba «no representauna amenaza para Estados Unidos» y reiteróque su país quiere tener buenas relaciones con la superpotencia, pero insistió en el levantamiento del embargo y dijo que en caso contrario la isla «puede seguir viviendo» sin un mejoramiento de los vínculos.
El presidente norteamericano, George W. Bush, rechazó ayer sin embargo dialogar con Raúl Castro, al que tildó de «tirano».
«Sentarse a la misma mesa, que haya una foto de usted junto a un tirano como Raúl Castro, por ejemplo, le otorgaría el prestigio del oficio y de nuestro país», afirmó Bush en una rueda de prensa en la Casa Blanca.



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