Denuncian que Estado Islámico traficó y violó a miles de menores

Mundo

Niñas de ocho años de la comunidad yazidí fueron víctimas de la violencia sexual y miles de mujeres terminaron vendidas como esclavas por los yihadistas de Estado Islámico que ocupan el norte de Irak, según testimonios que recogió la organización humanitaria Human Rights Watch (HRW).

La ONG presentó este jueves el testimonio de veinte exesclavas sexuales que lograron escapar de la zona controlada por los yihadistas, entre las que se cuentan dos niñas de doce años.

Una de ellas aseguró que fue violada por cuatro hombres al mismo tiempo y que luego fue vendida u ofrecida como "un regalo" entre otras miles de mujeres.

El informe de la organización por los derechos humanos con sede en Estados Unidos, confirmó la terrible historia publicada hace algunos días por el diario Toronto Star, de una niña de 9 años que quedó embarazada después de haber sido violada por diez hombres.

Gracias a la intervención de una ONG kurda, la niña fue traslada a Alemania, pero su vida está peligro a causa del parto.

Miles de yazidíes fueron asesinados o secuestrados cuando, en agosto del año pasado, Estados Islámico se apoderó de vastos territorios en el noroeste de Irak, incluyendo la ciudad de Sinjar, donde se concentra la mayor cantidad de miembros de esta minoría religiosa kurdófona y pre-islámica.

Para los yihadistas de Estado Islámico, los yazidíes son "adoradores del diablo" porque practican una religión que conjuga elementos del cristianismo nestoriano (originario del siglo III), el judaísmo y el islamismo.

Según el diputado iraquí Yazidi Vian Dakhil, no menos de 3.000 mujeres y niñas yazidíes fueron vendidas como esclavas sexuales.

La Oficina para los Yazidi de la región autónoma del Kurdistán iraquí aseguró que 974 yazidíes fueron liberadas o lograron escapar de las manos de los yihadistas hasta el 15 de marzo. De esa total, 513 son mujeres y 304 niños.

La organización HRW entrevistó a los sobrevivientes del horror en la ciudad de Dohuk, donde también recogió testimonios de médicos y trabajadores humanitarios iraquíes y extranjeros.

La mayoría de las víctimas que alcanzaron la libertad permanece separada de sus familias, que prosiguen secuestradas o fueron asesinadas.

Varias de las víctimas dijeron que habían intentado suicidarse durante el secuestro para evitar ser violadas o tener que convertirse al Islam.

Dos hermanas de 21 y 25 años, Sara y Rana, dijeron que una tercera hermana de 16 años, hoy desaparecida, les había dicho que había sido violada por un yihadista "que describió con aspecto europeo".

Entre algunos de los violadores fueron identificados rusos, kazajos, saudíes y libios.

Una de los dos niñas de doce años encuestadas, Jalila, afirmó que hombres árabes de su propio pueblo cerca de Sinjar fueron quienes la entregaron a ella y seis miembros de su familia a los yihadistas de Isis, mientras trataban de huir, el 3 agosto.

Ella y su familia fueron trasladadas a Siria y encarcelada con otras prisioneras en una casa donde los yihadistas venían para examinarlas y escogerlas para venderlas como esclavas. Las que se resistían, era severamente golpeadas.

La misma situación fue descripta por una adolescente de 20 años, Dilara, que ha dicho que fue encerrada en un edificio con otras sesenta mujeres, jóvenes y hasta niñas de ocho años.

Dejá tu comentario