Bagdad (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El ejército de Estados Unidos en Irak exhibió ayer armas que, aseguró, fueron fabricadas en Irán y acusó a ese país de entrenar a terroristas en la instalación de bombas a la vera de los caminos, método que causó la muerte de un gran número de soldados.
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«Las armas encontradas en una casa del barrio Al-Jihad, en el oeste de Bagdad, confirman que los servicios secretos iraníes respaldan a los extremistas chiitas y sunitas», dijo en una conferencia de prensa el general William Cadwell, portavoz de la coalición. El oficial precisó que en el lugar, las tropas iraquíes y de la coalición hallaron proyectiles de mortero fabricados en Irán en 2006, granadas RPG, fusiles Kalashnikov y un cohete de fabricación china.
Asimismo, el vocero aseguróque la República Islámica «apoya a los grupos armados que tienen objetivos comunes: atacar a nuestras fuerzas con armas antitanque, que causaron enormes pérdidas en nuestras filas». En ese sentido, Cadwell reveló que Irán adiestra en su territorio a grupos radicales iraquíes en el lanzamiento de ataques y en la fabricación de artefactos explosivos.
Como contrapartida, varios demócratas de la Cámara de Representantes planean viajar a Irán en nombre de la necesidad de «diálogo», declaró el presidente de la Comisión de Asuntos Extranjeros, Tom Lantos, quien informó junto con la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, sobre la visita a Siria que generó duras críticas de George W. Bush la semana pasada.
«En cuanto a mí, estoy listopara partir», insistió Lantos, un sobreviviente del Holocausto, «y conociéndola (a Pelosi), ella podría estarlo también».
Pelosi, la segunda en la línea de sucesión después del vicepresidente, Dick Cheney, que no respondió al comentario de Lantos, señaló que «las declaraciones del presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, fueron repugnantes» y «lo sacan del círculo de comportamiento humano civilizado.
Pero cuando alguien de la estatura de Lantos, con su experiencia personal, juzga necesario abrir un diálogo, creo que eso tiene importancia», dijo. Al respecto, la Casa Blanca aseguró que «es preocupante que haya demócratas en el Congreso que están preparando viajes para ir a Teherán», dijo la portavoz adjunta Dana Perino.
En ese contexto, Teherán difundió ayer imágenes del diplomático Jalal Sharafi, que permaneció dos meses secuestrado por insurgentes en Irak y denunció haber sufrido «torturas» que atribuyó a la CIA estadounidense. Washington niega haber estado implicado en el caso del diplomático, quien fue secuestrado el 4 de febrero en Bagdad y liberado el pasado 3 de abril.
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