Una bomba de la II Guerra Mundial, que permaneció enterrada durante más de medio siglo bajo una tribuna, fue desactivada hoy en el Estado Olímpico de Berlín, donde fue descubierta durante las obras de reforma que se están realizando para el Mundial de fútbol de 2006.
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Las personas que desactivaron la bomba, de 250 kilos, no se explican cómo llegó hasta allí, ya que el Estadio Olímpico, situado en lo que entonces eran las afueras de Berlín, no fue bombardeado durante la II Guerra Mundial.
El Estadio Olímpico, construido para los Juegos de 1936, es actualmente el mayor de Alemania y está siendo restaurado a un costo de 215 millones de dólares para acoger algunos de los principales partidos del Mundial de Fútbol de 2006.
Pese a estos trabajos, el estadio sigue acogiendo competiciones deportivas, en particular los partidos del Hertha Berlín.
El equipo estuvo entrenándose hoy en el estadio sin problemas.
No obstante, los técnicos cerraron un área de 300 metros mientras desactivaban la bomba, tarea que resultó dificultosa debido a un problema con el detonador.
La bomba, un artefacto de 250 kilos de fabricación británica, fue encontrada entre la tribuna principal del estadio y la llamada Puerta del Maratón, donde cayó seguramente debido a algún problemas técnicos del avión que la transportaba, ya que la zona no fue bombardeada como otros muchos barrios de Berlín.