La fiscalía los acusa de «traición a la patria». El jefe de Fedecámaras, Carlos Fernández, fue arrestado, pero el titular de la central sindical, Carlos Ortega, pasó a la clandestinidad y sigue prófugo. Ambos promovieron el paro que no logró destituir al presidente Chávez. La medida causó preocupación en los Estados Unidos y en España.