Desertaron dos boxeadores estrella de Cuba
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Capote escapó de la Villa Panamericana el 11 de julio, dos días antes del comienzo de los juegos, al parecer para fichar por el club brasileño Sao Caetano.
Rigondeaux, con 244 victorias en 248 peleas, era la máxima estrella de la delegación cubana en los Panamericanos y se había proclamado campeón en los anteriores Juegos de Santo Domingo,-en 2003. Se lo ha descripto como poseedor de una técnica exquisita, como un boxeador de gran velocidad y una mano izquierda de muy fuerte pegada.
El pasado día 20, Rigondeaux debutó con una victoria por puntos sobre el puertorriqueño Miguel Marrero. Después de la pelea, el pugilista dijo que quería dar a Cuba «el máximo de medallas de oro, ojalá todas».
En los cuartos de final de la categoría de 54 kilogramos, Rigondeaux iba a enfrentarse ayer al mexicano Carlos Cuadras, mientras Lara, de 24 años, estaba programado en 69 kilogramos para pelear con Ricardo Smith, de Jamaica.
«Rigo», como se lo conoce, también había declarado antes del comienzo de los Panamericanos que su gran aspiración era superar las medallas de sus compatriotas Teófilo Stevenson y Félix Savón, únicos tricampeones olímpicos cubanos, meta que alcanzó igualmente el húngaro Lazlo Papp.
Según cuentas de la prensa brasileña, desde 1991 al menos 80 deportistas abandonaron Cuba. En los Panamericanos, el récord de desertores se produjo en Winnipeg 99, con 13.
La delegación cubana en los Panamericanos de Rio de Janeiro estaba formada inicialmente por 470 deportistas, con los que el régimen castrista aspiraba a mantener la segunda plaza en el medallero que obtuvo en Santo Domingo 2003.




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