20 de febrero 2002 - 00:00

Después de la guerra, reabre banco en Kabul

Kabul (Bloomberg) - Gullabuddin Sherzaye reabrió su banco en Kabul con dos cajas fuertes de 1,50 metro, una licencia y un calentador eléctrico para su té. En lugar de clientes, sus primeros visitantes probablemente serán los reguladores y no recibirá buenas noticias.

«Vamos a quitarle la licencia», dijo Abdul Qadeer Fitrat, gobernador en funciones del banco central de Afganistán. «Temo que él pueda darle un nombre muy malo al sistema bancario en el futuro», refirmó.

El destino del Islamic Private Bank de Sherzaye es representativo del futuro del sector bancario de una nación que todavía se está recuperando de veinte años de guerra. Aunque el gobierno interino quiere reconstruir los bancos para ayudar a administrar la ayuda por miles de millones de dólares, encontrar bancos sólidos -y gente que los administre- no será fácil.

Bancos sólidos son «una necesidad apremiante», dijo Warren Coats, director asistente de asuntos económicos del Fondo Monetario Internacional. «Al mismo tiempo es muy importante que sólo a los bancos con suficiente capital y una propiedad y administración adecuadas se les permita operar.»

Tomemos a Sherzaye. Para Fitrat, el director del banco central, Sherzaye, ex presidente de la Cámara de Comercio de Afganistán, es un fraude al que debe retirársele la licencia que recibió hace ocho años porque perdió el dinero de sus depositantes.

Sherzaye rechaza las acusaciones: sus depositantes perdieron su dinero porque el ex régimen gobernante talibán saqueó su banco y lo metió a él a la cárcel. «Era rico y el talibán quería mi dinero y mi oro, así que me metieron a la cárcel por cuatro años», dijo el padre de dos hijos. «Ahora soy libre y empezaré a trabajar de nuevo».

• Punto intermedio

La verdad, como ocurre en muchas disputas en Afganistán en los últimos tiempos, probablemente se encuentre en algún punto intermedio. Mientras tanto, el banco central, Da Afghanistan Bank, está redactando apresuradamente nuevas leyes para incluir bancos extranjeros, y a otros que regresen como Sherkhan Farnood, que administra una casa de cambio en Dubai y también está solicitando una licencia bancaria.

Farnood, que se mudó a Moscú en 1983, quiere aprovechar su casa de cambio para incursionar en el sector bancario. «Una vez que abra el banco, puedo empezar a invertir en otros negocios», dijo.

Según Fitrat, será la primera prueba de la capacidad del banco central de perseguir a los malos banqueros. Un problema inmediato: Da Afghanistan Bank no reconoce la licencia que Sherzaye recibió del ex presidente Burhanuddin Rabbani. Y lo que es todavía peor, el banco central tuvo que congelar las cuentas de Sherzaye hace cinco años porque le debe a un banco estatal u$s 7 millones, dijo Fitrat. Declinó proporcionar más detalles sobre el presunto fraude.

Sherzaye, que también fue ministro interino de Comercio antes de que el régimen talibán asumiera el poder, dice que sus cuentas fueron bloqueadas injustamente. Sin embargo, reconoce que le debe u$s 7 millones a un banco estatal.

«Estoy muy molesto», dijo. Bloquear mis cuentas «no es bueno para el país. Si recibo los depósitos, empezaré a importar petróleo, aceite, té, azúcar, arroz y otros productos». Para hacerlo, planea usar el dinero de los depositantes a fin de financiar su compañía comercializadora Gullabuddin Sherzaye Co. Las ganancias que su negocio genere las compartirá con los depositantes del banco, explicó.

Si esta estrategia es posible, o legal, es también una pregunta abierta. A juzgar por la respuesta de los residentes de Kabul que viven cerca de sus bancos, los clientes no irían corriendo.

«Nunca le daría mi dinero de nuevo», dijo Hamid, cocinero de 29 años que dice que perdió 400.000 afganis (u$s 11) en el banco. «El régimen talibán lo encarceló por llevarse el dinero de la gente».

El director del banco central de Afganistán, Fitrat, planea investigar cuidadosamente a los que soliciten una licencia bancaria para asegurarse de que el registro de los potenciales propietarios de bancos esté limpio.

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