Después de tres meses de conflicto, Libia pide un alto al fuego
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Deploró víctimas "civiles" y denunció una "tentativa de asesinato" del dirigente libio Muamar Gadafi, cuya residencia de Bab Al-Aziziya fue bombardeada varias veces desde hace unas semanas.
El domingo, varias explosiones sacudieron el este de la capital libia, objetivo casi cotidiano de ataques de la OTAN.
La OTAN indicó que alcanzó el domingo dos vehículos de la infantería y un vehículo blindado en Trípoli, dos lanzacohetes en la zona de Misrata (200 km al este de Trípoli), dos vehículos de la infantería cerca de Zenten (oeste) y un depósito de de municiones en Al-Qaryat (200 km al sur de Trípoli).
Según la agencia Jana, sitios "militares y civiles" en la ciudad de Zuara, 120 km al oeste de Trípoli, fueron objeto de bombardeos, con "pérdidas humanas y daños materiales".
A tres meses de comenzada la revuelta que dejó miles de muertos, el coronel Muamar Gadafi está aun en el poder a pesar de las miles de bombas lanzadas por la OTAN y Libia no ve el fin del conflicto que la desgarra.
No se proporcionó ninguna indicación en Trípoli o Bengasi (este), bastión de los rebeldes y sede del Consejo Nacional de Transición (CNT), sobre el programa de Jatib, ex ministro jordano de Relaciones Exteriores.
Su visita fue decidida el 10 de mayo por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que juzgó luego de entrevistas con las autoridades libias que había se debía continuar el diálogo político.
Luis Moreno Ocampo presentará el lunes por la mañana una petición a los jueces de la CPI para que expidan una orden de captura contra tres personas, responsables según él de "la mayor responsabilidad" en los crímenes contra la humanidad cometidos en Libia desde mediados de febrero.
En la Ciudad del Vaticano, al término del Angelus en la Plaza San Pedro, el papa Benedicto XVI llamó a "negociaciones" en Libia.
"Renuevo un llamado para que la voz de las negociaciones y del diálogo sea más fuerte que la de la violencia, con la ayuda de las organizaciones internacionales que están comprometidas en la búsqueda de una solución a la crisis", dijo Benedicto XVI.
Desde que comenzó la revuelta a mediados de febrero, la violencia dejó miles de muertos, según el fiscal de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo, y obligó a huir a 750.000 personas, según la ONU.
La OTAN, que tomó el mando a fines de marzo de las operaciones militares de la coalición internacional, llevó a cabo más de 2.260 bombardeos en virtud de la resolución de la ONU con la que se busca impedir el ataque de las fuerzas de Gadafi contra los civiles.



