El secretario de Defensa de EEUU dio hoy su discurso de despedida en el Pentágono.
El jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, dijo hoy que su gestión de seis años a cargo de la Defensa de su país será recordada en un contexto de "grandes retos e históricas consecuencias".
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Rumsfeld dio un breve discurso de despedida ante los empleados del Pentágono, diez días antes de la fecha prevista para el traspaso del mando al ex jefe de la CIA Robert Gates.
"América es una gran nación y el pueblo americano es sabio y decente", señaló ante cientos de civiles y militares que trabajan en la Secretaría de Defensa.
La alusión del saliente secretario a la sabiduría del pueblo de Estados Unidos se conoció el mismo día en que una encuesta de AP-Ipsos determinó que el 71 por ciento de los norteamericanos desaprueba la política de su país para Irak.
Rumsfeld renunció al cargo poco después de la derrota del Partido Republicano del presidente George Bush en las elecciones legislativas del pasado 7 de noviembre, celebradas bajo fuerte influencia de las dificultades de las tropas de ocupación en Irak.
A la derrota electoral se sumó esta semana el informe de una comisión independiente encabezada por el ex secretario de Estado James Baker que recomendó un cambio de estrategia para Irak.
Por otra parte, la agencia italiana Ansa informó que Bush se reunirá la próxima semana con autoridades del Departamento de Estado y el Pentágono para redactar un discurso a la nación sobre la "nueva estrategia hacia Irak".
Sin embargo, Bush anticipó que muchas de las recomendaciones de la comisión no serán recogidas, como, por ejemplo, el llamado a una negociación diplomática con Siria e Irán en las condiciones actuales.
Además, Bush tomó con frialdad la propuesta de un retiro de tropas a partir de 2008.
El secretario de Defensa saliente de EEUU, se despidió de los directivos de su Departamento y confesó que su peor momento fue cuando supo de los abusos contra presos iraquíes en la cárcel de Abu Ghraib.
A lo largo de una hora y media y ante centenares de altos mandos del Pentágono, Rumsfeld celebró la última de sus reuniones con los trabajadores del Departamento de Defensa en las que los funcionarios acostumbraban a plantearle preguntas.
Rumsfeld, que se mostró animado salvo en los contados momentos en los que se refirió a la guerra en Irak y al terrorismo, explicó el "orgullo" que ha supuesto para él haber servido en los últimos cinco años a la causa de "defender a los estadounidenses y a EEUU".
Se mostró seguro de que su peor día al frente del Pentágono "fue claramente cuando me enteré de lo de la cárcel iraquí de Abu Ghraib, ver lo que pasaba allí y sintiendo profundamente lo ocurrido".
A continuación indicó que su mejor día "se producirá después del lunes", 18 de diciembre, cuando deje el puesto definitivamente.
Otro momento de hilaridad entre los asistentes se produjo cuando se le preguntó cómo quería que le recordara la Historia, a lo que contestó que "mejor que la prensa local". Sin embargo, el tono distendido se apagó inmediatamente cuando se trataron temas como la guerra en Irak o la lucha contra el terrorismo.
En respuesta a una pregunta sobre el reciente informe del "Grupo de Estudio sobre Irak" o las opiniones que, según él, han expresado diversos expertos al presidente estadounidense, George W. Bush, estas semanas, subrayó que no han dicho nada sobre lo que los mandos militares de EEUU "no hayan trabajado o a lo que se hayan ajustado" Por otro lado, insistió en la idea de que EEUU ha invertido mucho en Irak y Afganistán y que ambos países han dado pasos enormes, "pero salir de ahí precipitadamente sería un error tremendo".
A su vez, indicó que desde el Pentágono se hace todo lo que se puede "desde un punto de vista militar", pero recordó que también hay que avanzar desde el punto de vista diplomático, económico y político.
Reconoció que en EEUU hay una sensación de que las cosas no avanzan lo suficiente; pidió "paciencia" y dijo que a lo largo de la historia de este país siempre ha habido gente que ha "pedido que se tire la toalla, pero caray, algo importante no es fácil y esto no lo es; lo tenemos que hacer bien".
Por otro lado, dijo no creer que la mayor amenaza sea el terrorismo, sino la "violencia extremista".
Asimismo, señaló que deja el puesto creyendo, como hace 30 años, que EEUU es una gran nación, "pero sin olvidar que nuestro mundo es peligroso y no debemos olvidarlo".
Rumsfeld no descartó la posibilidad de escribir un libro de memorias. "Creo que hay una posibilidad (de escribirlas), nunca lo he hecho porque pensé que era muy joven para hacerlo. Me lo pensaré, pero por ahora he decidido no decidir nada hasta dentro de un par de meses", admitió.
Asimismo, advirtió este viernes que sería un "gran error" un retiro precipitado de las tropas estadounidenses de Irak, que podría desestabilizar no sólo a Irak sino también a la región.
"Retirarse precipitadamente y suscitar la inestabilidad en ese país y en esa región sería, a mi juicio, un gran error", declaró.
Donald Rumsfeld, que será remplazado la semana que viene por Robert Gates, llamó a los estadounidenses a ser pacientes, advirtiendo contra "graves consecuencias" en caso de un fracaso en Irak.
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