Washington (AFP, Reuters) - La Casa Blanca exhortó ayer al gobierno de Arabia Saudita a «hacer más» en la lucha contra el terrorismo, luego de sucesivos episodios de ataques contra ciudadanos occidentales en ese país. La advertencia de EE.UU. responde a serias sospechas en sectores de Inteligencia acerca de la vinculación de algún sector de la enorme burocracia saudita con la red Al-Qaeda que dirige el también saudita Osama bin Laden.
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En entrevistas con tres cadenas de televisión, el secretario de Estado Colin Powell confirmó el asesinato de un estadounidense y el secuestro de otro en las últimas horas, sin dar mayores detalles sobre las circunstancias de los ataques, que fueron reivindicados por Al-Qaeda.
El gobierno saudita, comandado por la dinastía de la familia Saud y la secta radical wahabita, es uno de los más firmes aliados de EE.UU. en Medio Oriente y tiene bajo su órbita el destino de 25% de las reservas petroleras del mundo. «Los sauditas entienden que existe un serio problema y están usando todos sus recursos» para enfrentarlo, dijo Powell, y agregó en lenguaje diplomático: «Creo que pueden hacer más, además de usar sus recursos militares y policiales». Los sauditas «deben también suprimir el financiamiento a las organizaciones que podrían ayudar a este tipo de actividades terroristas, los sauditas saben que están en una batalla y vamos a apoyarlos», afirmó. «Probablemente podamos hacer algo más respecto al intercambio de información de inteligencia». Por su parte, la asesora del presidente George W. Bush para la Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, consideró que la organización terrorista Al-Qaeda es una seria amenaza en Arabia Saudita.
«Como muchos otros en el mundo, los sauditas no tomaron plena conciencia de que muchas organizaciones que llevan nombres de obras de caridad sirven para financiar el terrorismo», aseguró Rice. Arabia Saudita anunció el 2 de junio la disolución de la fundación islá-mica de caridad Al-Hara-main Islamic y otros grupos privados acusados por Washington de financiar al terrorismo.
En tanto, Powell recordó que Estados Unidos había «reducido» su presencia oficial en Arabia Saudita y «aconsejó» a los ciudadanos estadounidenses «aplazar todo viaje» a ese país.
El Foreign Office británico anunció que autorizó a los miembros del personal diplomático británico no esencial y sus familias a salir de Arabia Saudita, señalando que «no es una respuesta a los acontecimientos de ayer» en el país árabe.