Washington (EFE, AFP, Reuters, DPA) - Cinco embarcaciones iraníes hicieron maniobras agresivas y se mostraron «hostiles» contra tres buques de la marina de Estados Unidos el fin de semana en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas de petróleo en el Golfo Pérsico, informó ayer el Pentágono. El episodio, que la Casa Blanca calificó de «provocador», incrementó las tensiones entre ambos países en vísperas del viaje que George W. Bush realizará en Medio Oriente.
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Según detalló un funcionario del Departamento de Defensa, las lanchas rápidas iraníes se aproximaron el domingo en la mañana a unos 200 metros de los buques norteamericanos y los amenazaron por radio con hacerlos explotar. «Voy por ustedes y estallarán en unos minutos», advirtieron. La tripulación de los navíos iraníes también lanzó al agua varias cajas al paso de los barcos estadounidenses, dijo otro alto funcionario que señaló que, pese a la tensión, no hubo intercambio de disparos.
La cadena CNN, que fue la primera en informar sobre el hecho, dijo que se creía que las naves iraníes eran tripuladas por miembros de la Guardia Revolucionaria, fuerza de élite de la República, considerada terrorista por Washington.
Poco después de que el episodio tomara conocimiento público, EE.UU. advirtió en duros términos a Irán por «acciones provocativas que pudieran conducir a un incidente peligroso». «Instamos a los iraníes a abstenerse de tales actos provocativos que podrían conducir a incidentes peligrosos en el futuro», dijo en un comunicado el portavoz de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Gordon Johndroe.
«Estados Unidos hará frente a la conducta iraní donde intente hacer daño a nosotros o a nuestros amigos o aliados. Existe amplio respaldo para eso en la región», dijo, por su parte, el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack.
En Teherán, el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní minimizó el choque. «Es algo ordinario que sucede de vez en cuando entre ambas partes», dijo el portavoz del ministerio, Mohammad Ali Hosseini, quien aseguró que «lo que sucedió es similar a incidentes pasados, es un problema natural y ordinario».
El episodio recordó a observadores el ataque vietnamita de 1964 a naves norteamericanas en el Golfo de Tonkín -uno de los desencadenantes de la Guerra de Vietnam- y el cruce, en junio de 1950, del paralelo 38 por parte del Ejército de Corea del Norte, que desató el conflicto en la Península. Pero, en esta ocasión, no se espera un desborde inminente de la situación en el Golfo.
El incidente fue el último signo de tensión entre Washington y Teherán, enfrentados por una serie de temas que van desde el programa nuclear de Irán hasta las acusaciones estadounidenses sobre el apoyo iraní al terrorismo en Irak y el mundo.
El hecho ocurrió en vísperas del viaje que el presidente Bush emprenderá mañana a Medio Oriente para darle un empuje al proceso de paz israelí-palestino, mientras Washington sigue considerando a Irán una amenaza.
A raíz del altercado, los precios del petróleo subieron ligeramente, mientras los operadores evaluaban el impacto de la amenaza sobre los cargamentos del combustible a lo largo de la vital ruta marítima. Los futuros del crudo llegaron a subir 49 centavos, a 98,40 dólares por barril, antes de perder el impulso y registrar una variación negativa debido a datos del mercado. El estrecho de Ormuz es un punto geográfico estratégico desde el punto de vista comercial ya que es el paso obligado de las exportaciones de los mayores productores petroleros del mundo. Por ese estrecho circularon 750 millones de toneladas de crudo en 2006, una gran parte destinada a Japón (26%), Corea del Sur (14%), Estados Unidos y la India.
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