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Con una llamada a la "línea caliente" dispuesta por los investigadores para recibir pistas de la población, los dos hombres habrían señalado a la policía el lugar donde encontrar el mensaje. El domingo, el jefe del equipo policial que persigue al francotirador, Charles Moose, confirmó con un anuncio público que un mensaje había sido hallado y pidió al francotirador que llamara al número indicado en el papel.
Algunas fuentes señalaron que la policía logró identificar la zona desde donde partió la llamada a la "línea caliente", desplegando la vigilancia sobre varias cabinas telefónicas de Richmond, en Virginia, a unos 20 kilómetros de donde el francotirador disparó por última vez.
La trampa contra los dos extorsionadores se activó esta mañana, cuando un vehículo blanco se acercó a una de las cabinas telefónicas, cerca de una estación de combustible, y que estaba siendo vigilada por la policía.
Los agentes entraron inmediatamente en acción, irrumpiendo dentro del vehículo y deteniendo al conductor. Poco después fue arrestada otra persona, presuntamente relacionada con el intento de extorsión.
Una vez disipada la esperanza de un vuelco favorable en la persecución del asesino, Moore ofreció una conferencia de prensa en Maryland para enviar un nuevo mensaje público al francotirador.
"Estamos por responder al mensaje que hemos recibido", fue la frase enigmática de Moose, pero que dejó entender que, a pesar de la interferencia de los extorsionadores, la policía logró establecer una línea de contacto con el francotirador.
Hasta ahora, el único mensaje conocido del asesino es una carta de tarot, la conocida como "la muerte", con una leyenda que dice: "querido policía, soy Dios".
La policía quiso mantener esa pista en secreto, pero fue difundida por los medios, creando desaliento y enojo entre los investigadores.
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