El portavoz del general estadounidense Tommy Franks, comandante en jefe de las fuerzas aliadas en Irak, lamentó hoy la muerte de al menos siete mujeres y niños iraquíes en un control de carretera tras ser disparados por soldados de EEUU.
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"Desafortunadamente, el incidente fue una tragedia y tenemos algunos civiles muertos. Es una pena lo sucedido", afirmó el portavoz Jim Wilkinson a la televisión pública británica BBC.
El incidente ocurrió el lunes en un punto de control cercano a la ciudad de Nayaf, al sur de Bagdad, cuando una camioneta se dirigía hacia el punto de control y el conductor, según las autoridades de EEUU, hizo caso omiso de los avisos para detener el vehículo.
Un periodista del "Washington Post" que acompaña a las fuerzas estadounidenses en la zona afirmó que el número de muertos ascendió a diez y que los disparos de aviso se hicieron tarde.
El suceso también se produjo después de que aumentaran las precauciones por parte de las fuerzas estadounidenses a raíz del atentado suicida con un coche bomba del pasado sábado en esa zona, que causó la muerte de cuatro soldados norteamericanos.
A este respecto, Wilkinson señaló que las tropas de la coalición anglo-estadounidense se enfrentan a "un problema mayor, las tácticas de terrorismo empleadas por los escuadrones de la muerte del régimen" del líder iraquí, Sadam Husein.
"Cuanto más desesperado se sienta el régimen, más tácticas de este tipo utilizarán", dijo el portavoz de Tommy Franks.
En ese estado de desesperación -explicó-, las fuerzas iraquíes son capaces de "usar armas de destrucción masiva, envenenar el abastecimiento de agua, destruir sus presas y otras infraestructuras y utilizar el hambre como arma".
"Dado que esperamos esta clase de tácticas, nuestras reglas de combate no han cambiado. Ciertamente, nuestros controles están siendo un poco más agresivos en el frente, pero eso es lo que cabe esperar", concluyó Jim Wilkinson.
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