EEUU: McCain fue el gran favorito en las primarias republicanas de La Florida
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John McCain
"En una semana tendremos lo más parecido a unas primarias nacionales que jamás tuvimos en este país. Pretendo ganarla y ser el nominado de nuestro partido", afirmó entre vítores de sus seguidores.
Mientras los republicanos celebraban su gran batalla, Hillary Clinton se llevó el triunfo con claridad en unas primarias demócratas intrascendentes desde que el Comité Nacional del partido le quitó todos sus delegados a Florida por adelantar sin permiso su cita.
Sin que ninguno de los candidatos realizase campaña alguna, Clinton acumuló el 50 por ciento de los votos al 80 por ciento del escrutinio, Barack Obama sumó el 33 por ciento y John Edwards el 14 por ciento.
Más allá de las insinuaciones de Clinton para que se restauren los delegados de Florida, lo más llamativa fue la respuesta de los votantes demócratas en una cita inútil: sólo Clinton sumó más votos que todos los que se emitieron en la primaria del partido en 2004.
La cara negativa del día fue sin duda Giuliani.
El ex alcalde de Nueva York podría incluso anunciar hoy que abandona la carrera y apoya a su amigo McCain, según las grandes cadenas de televisión estadounidenses.
El tercer lugar es un gran fracaso para Giuliani, que no ocultó que en Florida necesitaba ganar.
El político neoyorquino lo apostó todo a una estrategia arriesgada, obviando citas como Iowa o New Hampshire para centrarse en los grandes estados.
Llegó el primero y perdió.
En su discurso en Miami, Giuliani no reveló su futuro, pero sí habló de su campaña en numerosas ocasiones en pasado.
"Estoy orgulloso de que escogimos mantenernos positivos y desarrollar una campaña de ideas en una era de anuncios negativos y toques cínicos. Tuvimos una campaña que fue para elevar ánimos".
Como si fuera un adelanto de lo que puede ocurrir hoy, McCain también se refirió a su "querido amigo Rudy Giuliani" como si fuera pasado.
"Gracias Rudy, por todo lo que aportaste a esta carrera, y por ser una inspiración para mí y para millones de estadounidenses".
Romney, sin embargo, sigue siendo una amenaza seria, como reconoció el propio senador: "El margen que nos separó esta noche no es suficiente para que yo presuma ni para que usted desespere".
McCain pareció tender la mano a Romney después de los amargos cruces de palabras entre ambos en los últimos días.
Sin embargo, el ex gobernador de Massachusetts ofreció batalla.
"No vamos a cambiar Washington enviando a la misma gente a sentarse en diferentes sillas", afirmó en referencia a McCain.
"Llegó el momento de que los políticos dejen Washington y que los ciudadanos tomen el relevo", sentenció.





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