30 de enero 2014 - 18:57

EEUU presentó explicaciones formales a Brasil por el espionaje

La asesora presidencial de Obama para Seguridad Nacional, Susan Rice, presentó al ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Luiz Fernando Figueiredo, explicaciones sobre la revisión a los procedimientos de espionaje realizados por la NSA.

"Esas explicaciones serán analizadas por el gobierno brasileño, y la presidente Dilma Rousseff decidirá los próximos pasos", señaló el jefe de la diplomacia brasileña.

De acuerdo con Figueiredo, "el día antes de discurso del presidente Obama sobre la revisión en los procedimientos de inteligencia, la señora Rice me llamó y me invitó a venir para conversar sobre esto y presentar eventuales aclaraciones que podamos pedirle".

El canciller brasileño se negó de forma firme a revelar el contenido de la reunión con Rice, y apenas se limitó a comentar que "el lado estadounidense sabe perfectamente lo que queremos de ellos, y por eso estamos en un proceso de aclaraciones para avanzar en esta cuestión".

Figueiredo también evitó confirmar que el gobierno brasileño haya exigido un pedido formal de disculpas por parte de EEUU por la interceptación de las comunicaciones personales de la presidente Rousseff, realizadas por la Agencia Nacional de Seguridad (NSA).

"Las relaciones de Brasil con Estados Unidos y Brasil son densas, son importantes, somos dos países aliados, pero tenemos cosas para resolver", comentó Figueiredo.

Por esa razón, el ministro brasileño dijo "no estar sorprendido" por la llamada telefónica y la invitación de Rice a una reunión en Washington.

La relación entre Rice y Figueiredo se remonta a algunos años, ya que ambos coincidieron en la ONU como representantes de sus respectivos países.

La Casa Blanca se limitó a informar que en la reunión "Rice delineó los resultados de la revisión de las actividades estadounidenses de inteligencia, y las reformas que serán implementadas como anunciado por el presidente Obama en su discurso del 17 de enero".

Las denuncias sobre la interceptación telefónica de Rousseff por parte de la NSA constituyó el peor tropiezo en las relaciones bilaterales en varias décadas, al punto de promover la suspensión de una visita de Estado que Rousseff debía realizar a Washington en octubre pasado.

En medio del escándalo por espionaje, Obama ordenó una revisión completa de las operaciones de inteligencia, en especial contra ciudadanos extranjeros y jefes de estado o de gobierno, y una reforma de los procedimientos.

Sin embargo, aunque el paquete de reformas deja explícitamente fuera del alcance de la inteligencia a los líderes extranjeros, Obama dejó claro que "no vamos a pedir disculpas por el hecho de que nuestros servicios [de inteligencia] son más eficientes".

En tanto, una alta fuente del Departamento de Estado había dicho a la prensa que entre las prioridades de la diplomacia de Estados Unidos este año se destacaba "retomar las relaciones con Brasil".

El escándalo fue desatado por revelaciones del exanalista de inteligencia estadounidense Edward Snowden, quien actualmente se encuentra refugiado en Rusia aunque ya sondeó la posibilidad de instalarse en Brasil.

"En ningún momento de mi conversación con la señora Rice se mencionó a Snowden", aseguró Figueiredo.

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