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"Seguimos muy preocupados por la continua polarización" política en Venezuela, afirmó hoy en Washington el subsecretario de Estado norteamericano para América Latina, Otto Reich.
"Chávez es el presidente democráticamente electo de Venezuela, el legítimo presidente", dijo el funcionario, quien reiteró que Estados Unidos "no apoyó ni apoya golpes de Estado en ninguna parte: nosotros apoyamos procesos constitucionales".
En ese sentido, Reich señaló que Estados Unidos considera que el gobierno de Venezuela "tiene responsabilidades" ante los masivos reclamos de las fuerzas opositoras, por lo que urgió a que se reconsidere la oferta de la Organización de los Estados Americanos (OEA) de "facilitar" el diálogo político.
"Hasta ahora no hemos visto que la retórica esté siendo apoyada por acciones", afirmó Reich, según el cual el gobierno estadounidense "sigue muy preocupado por la situación" en Venezuela, donde la semana pasada cientos de miles de opositores marcharon reclamando la renuncia del presidente.
Reich destacó la reciente visita del ex presidente estadounidense James Carter a Caracas, aunque reconoció que tuvo escasos resultados, y pidió al gobierno de Venezuela que impulse un diálogo con la oposición facilitado por la OEA, afirmando que una acción de ese tipo "no representa ninguna invasión de la soberanía" del país caribeño.
El funcionario prefirió no hacer referencia a qué tipo de "proceso constitucional" se refería cuando habló de la salida para la convulsionada situación interna en Venezuela, pero el mismo día de la multitudinaria marcha, el jueves de la semana pasada, el Washington Post afirmó en un editorial que "sería inteligente" de parte del presidente Chávez impulsar la realización de un referendo sobre la duración de su mandato.
El Departamento de Estado, a través de su vocero, Philip Reeker, reaccionó a ese comentario afirmando que un eventual referendo es "un asunto interno" de Venezuela.
La posición de Estados Unidos ante Venezuela quedó deteriorada después de que la Casa Blanca reaccionara ambiguamente ante el golpe de Estado que en abril último desalojó al presidente Chávez del poder por algunas horas.
Después de retacear su apoyo a Chávez durante el movimiento cívico-militar, Estados Unidos salió a decir insistentemente, tal como lo hizo hoy Reich, que no apoyó ni apoyará golpes de Estado en Venezuela, aunque viene reclamando que el gobierno de Caracas abra el diálogo con la oposición.
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