EE.UU. teme que Bolsonaro desconozca el resultado electoral y hunda a Brasil en caos

Mundo

El presidente dice, sin pruebas, que puede haber fraude con las urnas electrónicas y acusa al Supremo de jugar a favor de Lula. El fantasma es que se reedite algún hecho como el copamiento del Capitolio en enero del año pasado. El país vecino es clave para la estabilidad de la región.

Río de Janeiro - El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos les dijo a funcionarios brasileños de alto rango que el presidente Jair Bolsonaro debería dejar de poner en duda el sistema de votación de su país antes de las elecciones de octubre, dijeron fuentes a Reuters.

Los comentarios del director de la CIA, William Burns, de los que no se había informado anteriormente, se produjeron en una reunión a puerta cerrada en julio del año pasado, según dos personas familiarizadas con el asunto, que hablaron bajo condición de anonimato.

Burns fue, y sigue siendo, el funcionario estadounidense de más alto nivel que se reunió en Brasilia con el gobierno derechista de Bolsonaro desde la elección de Joe Biden.

Una tercera persona en Washington familiarizada con el asunto confirmó que una delegación encabezada por Burns dijo a los principales asesores de Bolsonaro que el presidente debería dejar de socavar la confianza en el sistema de votación de Brasil. Esa fuente no estaba segura de si el propio director de la CIA había expresado el mensaje.

La CIA declinó hacer comentarios. La oficina de Bolsonaro no respondió a las solicitudes de comentarios.

Precedente

Burns llegó a Brasilia seis meses después del asalto al Capitolio del 6 de enero, tras la derrota electoral del expresidente estadounidense Donald Trump. Bolsonaro, un nacionalista de extrema derecha que idolatra a Trump, se ha hecho eco de las acusaciones infundadas del exlíder estadounidense sobre el fraude en las elecciones estadounidenses de 2020. También ha arrojado dudas similares sobre el sistema de votación electrónica de Brasil, calificándolo de susceptible de fraude, sin aportar pruebas.

Eso ha suscitado el temor entre sus opositores de que Bolsonaro, quien va por detrás del expresidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva en las encuestas de opinión, esté sembrando dudas para poder seguir el ejemplo de Trump y rechazar una derrota en la votación del 2 de octubre.

Inquietud

En múltiples ocasiones, Bolsonaro ha planteado la idea de no aceptar los resultados y ha atacado repetidamente al tribunal electoral federal del país. La semana pasada, en su última arremetida, Bolsonaro, un excapitán del Ejército, sugirió que los militares deberían llevar a cabo su propio recuento de votos paralelo a la corte.

Dos de las fuentes advirtieron de una potencial crisis institucional si Bolsonaro pierde por un estrecho margen, con el escrutinio centrado en el papel de las Fuerzas Armadas de Brasil, que gobernaron el país durante un gobierno militar de 1964-85 que Bolsonaro celebra.

Durante su viaje no anunciado, Burns, un diplomático de carrera nominado por Biden el año pasado, se reunió en el palacio presidencial con Bolsonaro y dos colaboradores de inteligencia de alto rango: el asesor de seguridad nacional Augusto Heleno y Alexandre Ramagem, entonces jefe de la agencia de inteligencia brasileña Abin. Ambos fueron nombrados por Bolsonaro.

Alto nivel

Burns también cenó en la residencia del embajador de Estados Unidos con Heleno y el entonces Jefe de Estado Mayor de Bolsonaro, Luiz Eduardo Ramos, ambos exgenerales. Los militares brasileños han mantenido históricamente estrechos vínculos con la CIA y otros servicios de inteligencia estadounidenses.

En la cena, según una de las fuentes, Heleno y Ramos trataron de desestimar la importancia de las repetidas acusaciones de Bolsonaro sobre el fraude electoral. En respuesta, dijo la fuente, Burns les dijo que el proceso democrático era sagrado, y que Bolsonaro no debería hablar de esa manera.

No es habitual que los directores de la CIA lancen mensajes políticos, dijeron las fuentes. Pero Biden ha facultado a Burns, uno de los diplomáticos estadounidenses más experimentados, para que sea un portavoz de bajo perfil de la Casa Blanca.

Agencia Reuters

Dejá tu comentario