El Boeing 787 realizó su primer vuelo de prueba
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No obstante, algunos expertos del sector han señalado que este plazo es poco realista y que Boeing necesitará probablemente más tiempo para corregir todos los pequeños problemas que surgen en los vuelos de prueba.
La historia del Dreamliner ha estado plagada de altibajos. El pasado verano, por ejemplo, Boeing se vio obligado a cancelar el previsto primer vuelo del avión debido a que no superó un test de tensión en una de sus a alas.
Boeing, al menos, puede estar satisfecho con la popularidad del aparato, pues la compañía ha recibido ya 840 pedidos de 55 aerolíneas por valor de 140.000 millones de dólares.
"Todo el mundo va a querer uno", afirmó Fancher.
Boeing ha puesto muchas esperanzas y recursos en este nuevo avión, con el que la firma espera recuperar terreno frente al consorcio europeo Airbus.
Frente al macroavion Airbus, Boeing ha apostado con el Dreamliner por un aparato de tamaño mediano -puede acomodar entre 210 y 250 pasajeros según la configuración- convencido de que las conexiones entre aeropuertos medianos son el futuro de la aviación.
El Dreamliner espera también fijar nuevos estándares ecológicos, pues consume hasta un 20 por ciento menos que otros aviones de su tamaño, ya que es menos pesado por haber sido construido con materiales como el carbono y titanio.
Algunos periodistas que asistieron al despegue comentaban que el avión es también más silencioso, una característica con la que Boeing espera ganar el beneplácito de los ayuntamientos y poder acceder a más aeropuertos en todo el mundo.
Pero lo más revolucionario es, quizá, el diseño de la cabina.
El Dreamliner 787 tiene una cabina más ancha que la de otros aviones medianos, lo que se traducirá en asientos más amplios, mayor espacio en el pasillo y más espacio para el equipaje de mano.
Las ventanas son también más grandes que las de sus competidores y se ha mejorado tanto la calidad del aire, como el nivel de humedad en la cabina de pasajeros para hacer el vuelo más agradable.
"Este es el avión que va a cambiar las reglas del juego", afirmó hoy Scott Fancher. "El Boeing 787 marcará los estándares en aviación en los próximos años", añadió.




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