La remoción de una estatua de Francisco Franco en Madrid provocó ayer una fuerte disputa política. El Partido Popular de José María Aznar acusó al gobierno socialista de dividir a los españoles.
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La estatua de Madrid -de bronce, obra del escultor La estatua de Franco, cuya presencia era considerada «incompatible» con las aspiraciones olímpicas de Madrid, estaba ubicada a unos 50 metros del célebre Paseo de la Castellana frente a un complejo ministerial.
Para retirarla, un equipo de operarios instaló una estructura metálica alrededor de la estatua, colocaron anclajes y picaron la base de la efigie, ante la mirada satisfecha o indignada de un centenar de vecinos. Luego fue cubierta con una lona blanca y trasladada a un depósito del Ministerio de Fomento.
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