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8 de diciembre 2006 - 00:00

El premier libanés acusó a Hizbollah de planear un golpe de Estado

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Fouad Siniora.
Beirut (Reuters) - El primer ministro libanés, Fouad Siniora, acusó ayer al partido Hizbollah de conspirar para perpetrar un golpe de estado en su contra, lo que intensificó la batalla verbal entre el gobierno apoyado por Occidente y las fuerzas de oposición.

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El jefe de Hizbollah, Sayyed Hassan Nasrallah, dijo el ayer ante miles de sus seguidores que no cesará en su intento por derrocar a Siniora, y agregó que algunos funcionarios del gobierno habían tratado de sabotear al grupo guerrillero durante su guerra contra Israel.

Siniora le respondió en un discurso por televisión, en el que rechazó los cargos y acusó al grupo chiíta Hizbollah -que apoya a Siria- de intentar intimidar a sus oponentes para someterlos.

"Usted no es nuestro Dios y el partido (Hizbollah) no es nuestro Dios (...) ¿Quién le dio autoridad para decir 'tengo razón y todo lo demás es incorrecto'?", preguntó Siniora, quien es musulmán sunita.

Los partidos de la oposición, que incluyen a un grupo populista cristiano, han ocupado por más de una semana dos plazas en el centro de Beirut y decidieron no retirarse hasta que Siniora acoja sus demandas de conformar un gobierno de unidad nacional.

Algunos analistas políticos aseguran que las manifestaciones podrían propagar las disputas sectarias, en un país que se ha enfrentado a dos guerras civiles en 50 años y que lucha por recuperarse de la guerra de 34 días contra Israel, ocurrida en julio y agosto.

Un aguerrido Nasrallaj afirmó el jueves que Siniora había intentado que el ejército libanés cortara las líneas de suministro de sus guerrillas durante las batallas con las fuerzas israelíes. Fuentes de gobierno y el Ejército negaron las incendiarias acusaciones.

Nasrallah ha convocado a un multitudinario mítin para el domingo y aseveró el jueves que si los aliados de Siniora no ceden pronto intensificaría la presión y presionaría por la realización de elecciones adelantadas.

El primer ministro dijo en un salón atestado por sus seguidores que Nasrallah está "tratando de lanzar un golpe de estado, o al menos amenazándonos con un golpe y definir sus resultados por adelantado. Esto no lleva a resultados". 

  • Tensiones religiosas

    En una muestra de unidad musulmana, un predicador libanés sunita dirigió a miles de manifestantes chiítas durante las plegarias del ayer, y dijo que la actual crisis era meramente política.

    "Esta protesta masiva no es para chiítas, para sunitas, o cualquier otra secta. Es para todo Líbano", sostuvo el predicador sunita Fathi Yakan, quien encabeza un pequeño grupo sunita que respalda a la oposición.

    Pero tras destacar el trasfondo de las disputas sectarias en Líbano, el clérigo sunita más importante del país señaló que su comunidad no permitiría que el gobierno sucumba ante las protestas.


  • "Consideramos (...) que derrocar al primer ministro Fouad Siniora y a su gobierno en la calle es una línea roja. Es una línea roja que no permitiremos que sea cruzada", aseguró el Mufti Mohammed Rashid Qabbani tras las plegarias de ayer.

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