Manuel Zelaya permaneció cuatro meses refugiado en la embajada brasileña en Honduras.
El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, afirmó que Manuel Zelaya, derrocado en el golpe de Estado del 28 de junio de 2009, "puede regresar cuando quiera" y que no habrá persecución política en su contra, pero su ministro de Seguridad, Oscar Alvarez, aseguró que "sería detenido".
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El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, afirmó días pasados que el regreso de Zelaya sin problemas a Honduras había sido comprometido por Lobo ante la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton.
Lobo aseguró el jueves, citado por la agencia Europa Press, que el derrocado mandatario constitucional "puede regresar cuando quiera", le garantizó que no habrá persecuciones políticas en su contra, y que será tratado "con dignidad como ex presidente (para que) todo contribuya a la paz de la nación".
El nuevo gobernante hondureño agregó que "el presidente Zelaya puede venir cuando quiera y puede salir otra vez cuando quiera, es un hondureño libre, ¿quién le va a prohibir que venga aquí a su patria?".
Lobo anticipó, además, que "cuando Zelaya venga, haré que se dé un abrazo con el general Romeo Vásquez", quien encabezó el golpe de Estado contra el ex mandatario y lo expulsó a Costa Rica, "ya que ambos son amigos y compadres".
Pero el viernes, el ministro Alvarez dijo que si Zelaya viene al país "tendrá que ser detenido obedeciendo órdenes de captura emitidas por el Ministerio Público".
Ante la posibilidad de que el presidente Lobo le pida que no se arreste a Zelaya al ingresar al país, Alvarez adelantó que él sólo obedecerá la ley. "El hecho de no ejecutar una orden de captura es una desobediencia y significa cárcel para mí", enfatizó, citado por el diario hondureño El Heraldo.
Sin embargo, expresó su convicción de que el mandatario hondureño "nunca le pedirá" que no ejecute las órdenes de captura.
Zelaya salió hacia República Dominicana después de permanecer refugiado cuatro meses en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, gracias a un salvoconducto otorgado por el presidente Lobo el día de su toma de posesión, el 27 de enero pasado.
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