16 de septiembre 2005 - 00:00

El terror no da tregua en Irak: ayer 40 muertos más

El atentado perpetrado ayer en el barrio bagdadí de Al-Dura fue el más grave de otra jornada marcada por la violencia en Irak. Se impone en ese país un clima de guerra civil abierta.
El atentado perpetrado ayer en el barrio bagdadí de Al-Dura fue el más grave de otra jornada marcada por la violencia en Irak. Se impone en ese país un clima de guerra civil abierta.
Bagdad y Nueva York (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Más de 40 personas murieron ayer en Irak, 23 de ellas en tres atentados suicidas en Bagdad, un día después de que once ataques sangrientos reivindicados por la red terrorista Al-Qaeda dejaron 170 víctimas fatales.

El atentado más cruento de ayer fue perpetrado en el barrio de Al-Dura y se cobró la vida de 16 policías que patrullaban la zona e hirió a otros 21. Pocas horas después, en el mismo lugar, otros ataques, uno de ellos suicida, mataron a siete personas, cuatro de ellas oficiales iraquíes.

El primero de estos tuvo lugar hacia las 12.10 hora local al estallar un coche cargado con explosivos al paso de una patrulla de la policía. Cuando varios agentes se acercaron a socorrer a sus compañeros, un suicida al volante de otro auto bomba detonó la carga y cercenó la vida de cuatro policías.

El último de los atentados terroristas en Al-Dura tenía como blanco un convoy militar estadounidense, pero segó la vida de un civil que se hallaba en las proximidades.

También en Bagdad, tres peregrinos chiitas que se disponían a viajar a los lugares santos de Kerbala y Najaf, en el sur del país, fueron tiroteados por una banda de pistoleros en el barrio de Kadamiya, en el norte de la ciudad, informaron fuentes policiales.

• Funcionarios

Las mismas fuentes indicaron que un funcionario del Ministerio de Comercio falleció y otros 16 resultaron heridos al estallar una bomba colocada en una ruta de un barrio de la capital, aunque no precisaron otros detalles.

En el barrio chiita Madina al-Sadr, en el este de la ciudad, un grupo de pistoleros asesinó a tiros a dos hombres, y un tercero fue acribillado a balazos en el distrito de Al-Chola, en el Noroeste.

Además, en coche bomba explotó al paso de una patrulla militar estadounidense, y dos soldados resultaron heridos. Según la versión del Ministerio del Interior, el ataque ocurrió sobre las 11 hora local en la autopista de Qanat, en el este de la capital, y destruyó un vehículo de las fuerzas de seguridad clase «humvee», que quedó envuelto en llamas.

Una hora después, al menos dos proyectiles de mortero cayeron en el interior de la «zona verde», el recinto amurallado en el que se encuentran las embajadas de
Estados Unidos y del Reino Unido, además de los edificios del gobierno iraquí. La televisión oficial Al-Iraquia informó, por su parte, de la muerte de dos policías en Kirkuk, capital petrolera de Irak, víctimas de una bomba que estalló al paso de su convoy.

En Mossul, un imán de una mezquita fue abatido a tiros cuando abandonaba el templo en compañía de tres asistentes, que resultaron heridos, informaron testigos citados por medios de prensa locales.

Por otro lado, los cuerpos de tres hombres acribillados a balazos fueron encontrados en un barrio del al norte de la capital, así como los de cuatro hombres secuestrados el miércoles en Al-Iskandariya.

La nueva oleada de violencia ensangrienta Irak cuando falta un mes para que se celebre el referéndum sobre la nueva Constitución
, consensuada por chiitas y kurdos, y al que se oponen los sunnitas, pese a que en los últimos días consiguieron introducir algunas de sus demandas. Una copia del texto final fue entregada el miércoles en la ONU, que se comprometió a ayudar a su distribución entre la población.

• Tensión

Todo ello acontece en una tensa atmósfera, después de que el brazo en Irak de la red terrorista internacional Al-Qaeda declarara una «guerra total» a los chiitas y advirtiera que los atentados del miércoles, en los que murieron 170 personas, fueron en represalia por la ofensiva contra la ciudad de Tel Afar, bastión de la insurgencia sunnita.

Según declaraciones de un miembro de los servicios de inteligencia de EE.UU al diario británico «The Times», el líder de la red terrorista en Irak, el jordano
Abu Mussab al-Zarqawi, unió a grupos insurrectos contra la comunidad chiita en un intento de desatar una guerra civil.

En tanto, el presidente iraquí,
Jalil Talabani, lanzó ayer un llamado «desesperado» a la comunidad internacional en busca de apoyo en la lucha contra el terrorismo.
«Irak enfrenta ahora una de las más brutales campañas de terror a manos de las fuerzas del oscurantismo», dijo el mandatario. «La guerra contra el terrorismo requiere una variada ayuda internacional no sólo por el bien de Irak, sino por el bien del mundo entero», subrayó el dirigente kurdo.

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