Los colegios electorales de Cataluña abrieron sus puertas para iniciar una jornada de votación en la que se elegirá al nuevo Gobierno autónomo. Más de cinco millones de catalanes están convocados a las urnas en unas elecciones regionales cuyas encuestas vaticinan una holgada victoria de los nacionalistas moderados, y que medirán el desgaste causado por la crisis económica en el Gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero.
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Más de 5,3 millones de personas habilitadas a votar en unos comicios regionales clave para el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. Se trata de las primeras elecciones desde que España entró en crisis, por lo que se espera que sean una especie de termómetro del descontento social.
El nacionalista moderado de Convergencia Unió (CiU) Artur Mas se posiciona como claro favorito en las encuestas, por delante del actual presidente de la Generalitat (Ejecutivo autonómico), el socialista José Montilla, quien va por la reelección con el apoyo de Zapatero.
Los sondeos coinciden en el que CiU obtendrá entre 60 y 65 diputados, muy cerca de la mayoría absoluta de 68 escaños, y no tendrá problemas para gobernar si los miembros de izquierda no consiguen sumar más votos entre todos.
Por su parte, el Partido Socialiasta de Catalunya (PSC) perdería hasta 7 diputados y lograría entre 30 y 32 escaños, mientras Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) caería de 23 a 8.
El panorama electoral lo completan el conservador Partido Popular (PPC) de Alicia Sánchez Camacho, que mantendría sus actuales 14 diputados, desplazando a ERC como tercera fuerza política.
Tanto para el PSOE como el PP las elecciones catalanas son la antesala de las generales de 2012, de ahí que los máximos dirigentes políticos del país, Zapatero y Mariano Rajoy, se hayan volcado de lleno en la campaña.
El gran fantasma de estos comicios es la abstención, que parece afectar más al electorado de izquierda, desmovilizado por el rechazo al giro conservador emprendido por el gobierno de Zapatero. Según las encuestas, la participación podría quedarse en tan solo el 50%.
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