El candidato presidencial Roberto Sánchez presentó una impugnación contra el resultado del balotaje en Perú y reiteró sus denuncias de fraude electoral, luego de que el escrutinio oficial otorgara la victoria a Keiko Fujimori por un estrecho margen. Mientras tanto, el organismo electoral se prepara para proclamar oficialmente a la líder de Fuerza Popular como presidenta electa.
La presentación fue realizada dos días después de la segunda vuelta presidencial, celebrada el 7 de junio, según confirmó el partido Juntos por el Perú mediante un comunicado.
Sánchez volvió a cuestionar los votos emitidos en el exterior
Durante una conferencia de prensa, el dirigente de izquierda insistió en que existieron irregularidades en el sufragio de los ciudadanos peruanos residentes fuera del país.
El planteo se centró en un supuesto "cambio de reglas a mitad del proceso electoral, que impidió la digitalización en la segunda vuelta de las actas de escrutinio de los votos emitidos en el extranjero" en los consulados peruanos, según sostuvo el comunicado difundido por su espacio político.
Fujimori ganó las elecciones por un estrecho márgen.
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La apelación fue presentada después de que una solicitud previa para anular esos votos fuera rechazada por el Jurado Nacional Electoral, que consideró que las acusaciones carecían de fundamento.
El escrutinio oficial dio como ganadora a Keiko Fujimori
La autoridad electoral peruana informó que Keiko Fujimori obtuvo el 50,13% de los votos, mientras que Roberto Sánchez alcanzó el 49,86%, una diferencia mínima que dejó a la candidata conservadora al borde de convertirse en la próxima presidenta del país.
Se espera que el Jurado Nacional Electoral oficialice su proclamación en los próximos días, antes de la asunción prevista para el 28 de julio, cuando reemplazará en el cargo a José María Balcázar.
La victoria de Keiko Fujimori representa el retorno del apellido Fujimori a la presidencia peruana más de dos décadas después del final del gobierno de su padre, Alberto Fujimori.
El ex mandatario abandonó el país rumbo a Japón en el año 2000 y renunció en medio de denuncias por violaciones a los derechos humanos y hechos de corrupción. Falleció en 2024.
La elección de Keiko Fujimori, de 51 años, también se inscribe en un escenario regional marcado por el crecimiento de dirigentes de centroderecha y derecha en distintos países de América Latina, algunos de ellos respaldados políticamente por el presidente estadounidense Donald Trump.