26 de febrero 2003 - 00:00

Eléctricas rechazan posible estatización

Rio de Janeiro (EFE) - La posibilidad de que el gobierno brasileño renacionalice algunas distribuidoras de energía privatizadas -debido a que enfrentan serios problemas financieros y podrían verse imposibilitadas de garantizar el servicio-fue criticada ayer por varias empresas del sector.

«El nuevo mercado aún no fue totalmente implantado. Los problemas no significan que el modelo basado en la libre competencia pueda ser sumariamente descartado», afirmó la Asociación de Empresas Comercializadoras de Energía (Abraceel) en un comunicado de prensa.

La asociación manifestó su preocupación por la posibilidad, admitida por algunos funcionarios del gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva, de que las reglas del sector eléctrico sean modificadas y se sustituya el libre mercado de energía por un sistema de control estatal.

• Anuncio

El rechazo a la reestructuración del sistema eléctrico fue manifestado luego de que la ministra de Minas y Energía, Dilma Rousseff, anunciara la creación de un grupo especial de trabajo para definir nuevas reglas para el sector.

Además, Luiz Pinguelli Rosa, presidente de Eletrobrás, la principal estatal del sector eléctrico y responsable de gran parte de la generación de energía del país, defendió la posible intervención del gobierno en algunas empresas eléctricas privadas al borde de la quiebra. «La posibilidad de volver a nacionalizar una de esas empresas no es un plan, no es un deseo. La idea del gobierno es que debe evitarse, pero es una contingencia», dijo.

En virtud de un plan de privatización de empresas estatales, el Estado brasileño vendió las principales distribuidoras de energía del país y una de las cinco grandes generadoras.

La crisis energética vivida por el país en 2000, que obligó al gobierno de Fernando Henrique Cardoso a imponer un severo plan de racionamiento eléctrico durante varios meses, llevó a varias empresas privadas a endeudarse y realizar grandes inversiones, con la expectativa de que tendrían que atender un elevado crecimiento de la demanda de energía. Como el consumo eléctrico se redujo después del racionamiento, varias empresas comenzaron a enfrentar problemas financieros.

Las distribuidoras también se quejan de que compran a las generadoras la energía en dólares y cobran a los usuarios del servicio en reales.

Dejá tu comentario

Te puede interesar