16 de abril 2011 - 12:18

En el VI Congreso del PCC, Castro anunció leyes para autorizar compra y venta de autos y casas

Se espera que el mandatario cubano sea elegido como nuevo primer secretario del partido.
Se espera que el mandatario cubano sea elegido como nuevo primer secretario del partido.
El presidente, Raúl Castro, apeló en la apertura del VI Congreso del Partido comunista de Cuba (PCC) a encontrar sucesores de la generación histórica de la Revolución en los próximos cinco años y propuso limitar a diez años los mandatos políticos.

Raúl Castro anunció en el informe central al Congreso que se encuentran "en fase avanzada" las leyes que permitirán la compra venta de viviendas -sólo posible legalmente las permutas- y automóviles -solo autorizada a los anteriores de 1959-, la ampliación de los límites de tierras ociosas a entregar en usufructo y el otorgamiento de créditos a los nuevos pequeños empresarios.

El presidente, de 79 años, en un discurso de algo más de dos horas y media, afirmó que pese a "varios intentos de promover jóvenes a cargos principales" la Revolución socialista no cuenta con "sustitutos debidamente preparados", cuestión que "debemos solucionar paulatinamente a lo largo del quinquenio".

Raúl Castro afirmó en diciembre que este congreso "debe ser, por ley de vida, el último de la mayoría de los que integramos la generación histórica" de la Revolución.

Consideró además "recomendable limitar a un máximo de dos periodos consecutivos de cinco años el desempeño de los cargos políticos y estatales fundamentales", dijo Raúl Castro, quien sustituyó en 2006 a Fidel Castro, de 84 años, quien estuvo en el poder desde 1959.

El congreso fue inaugurado sin la presencia de Fidel Castro, quien el mes pasado afirmó haber renunciado al cargo de primer secretario del partido aunque no lo había dicho al ceder definitivamente el poder a Raúl, segundo secretario del partido, en 2008.

"El aporte moral y liderazgo indiscutible" de Fidel Castro "no depende de cargo alguno", dijo Raúl Castro, añadiendo respecto al líder de la Revolución que éste "desde su condición de soldado de las ideas no ha cesado de luchar y contribuir con sus esclarecedoras reflexiones y otras acciones a la causa revolucionaria".

En el congreso, en el que participan 997 delegados en representación de 800.000 militantes y se cierra este martes, serán elegidos los órganos dirigentes del partido.

Este el primer congreso que se celebra desde 1997 pese a que deberían celebrarse cada cinco años.

"Lo que aprobemos en este congreso -advirtió Raúl Castro- no puede sufrir la misma suerte que los acuerdos de los anteriores, casi todos olvidados sin haberse cumplido. Se me cae la cara de vergüenza tener que confesarlo públicamente en este congreso", añadió.

Con este objetivo el partido dedicó crear una comisión permanente del gobierno que controlará la ejecución de las medidas económicas adoptadas dentro de un proceso definido de "actualización" del socialismo.

Se prevé el recorte del 20% de los trabajadores estatales, un proceso cuyo ritmo dependerá de las condiciones creadas para la apertura de pequeños negocios privados (desde la concesión de nuevas licencias en octubre existen en Cuba, con una población de 11 millones, 200.000 pequeños empresarios).

La libreta de racionamiento -"una carga insoportable para la economía y un desestímulo al trabajo"- desaparecerá, confirmó Raúl Castro, y la tendrán en el futuro únicamente las personas necesitadas: "En lugar de subsidiar masivamente productos, como hacemos ahora, se pasará progresivamente al apoyo de personas sin otro sostén", afirmó el presidente.

La eliminación de la libreta fue el asunto más discutido durante los debates del documento base del congreso en el que participaron 8 millones de cubanos en los últimos meses.

Raúl Castro garantizó que los sistemas de salud y educación seguirán siendo gratuitos aunque llamó a una "mayor racionalidad" en los gastos en estos sectores.

A Estados Unidos lanzó el mensaje que "si deciden seguir aferrados a su política de hostilidad, bloqueo y subversión, estamos preparados para continuar enfrentándolos".

No obstante, añadió, "reiteramos la disposición al diálogo y -dijo- asumiremos el desafío de sostener una relación normal con Estados Unidos en la que podamos convivir de manera civilizada con nuestras diferencias sobre la base del respeto mutuo y la no injerencia en los asuntos internos".

Raúl Castro presidió la apertura del VI Congreso tras encabezar el desfile militar y popular celebrado en la Plaza de la Revolución con motivo del 50 aniversario de la invasión fallida de la Bahía de Cochinos por parte de 1.500 cubanos exiliados financiados por la CIA.

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