"También quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado. Nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí. Cada día asumí esta responsabilidad con la voluntad de trabajar por el Paraguay. Pero hoy mi prioridad es una la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en nuestro sistema financiero", explicó sobre la crisis que golpea al país guaraní.
Sobre la resolución del caso Ueno Bank, Peña precisó: "Detrás de cada depósito hay años de esfuerzo, sacrificio y proyectos familiares. Mi mayor deseo es que se garantice la evolución de esos recursos, que el Fondo de Garantía de Depósitos cumpla su finalidad y que se protejan los fondos públicos y los recursos que pertenecen a todos los paraguayos".
Para cerrar, Peña se dirigió a los ciudadanos paraguayos: "Queridos compatriotas, somos un país que ha atravesado momentos muy difíciles y que siempre ha sabido levantarse. Confío profundamente en la fortaleza de nuestro pueblo y en la capacidad de nuestras instituciones para superar esta situación. Hoy debemos demostrar una vez más que la democracia se respeta, que las instituciones se cuidan y que el Paraguay está por encima de nuestras diferencias".
"Ningún cargo es más importante que la estabilidad de la República. Ninguna persona está por encima del Paraguay. Agradezco la confianza por cada momento vivido y por haberme dado el honor de servir a esta gran nación. Que Dios bendiga a cada familia paraguaya y que Dios bendiga al Paraguay", sentenció.
Cartes le soltó la mano a Peña y el oficialismo respaldó el juicio político
La dimisión de Peña llega luego de sufrir el golpe político más fuerte desde que comenzó la crisis, que llegó de su propio espacio. Cartes, titular de la Asociación Nacional Republicana (ANR), anunció que el Partido Colorado acompañaría el juicio político contra el mandatario. La decisión tuvo un peso particular porque fue el propio exmandatario quien impulsó la candidatura presidencial de Peña en 2023 y conserva una fuerte influencia sobre la estructura partidaria.
“Como presidente de la Asociación Nacional Republicana, no estaremos del lado del latrocinio de los fondos públicos, privados y de los jubilados”, escribió Cartes en su cuenta de X. En el mismo mensaje sostuvo que su partido acompañaría el proceso “a los efectos de volver a reencauzar la institucionalidad de la República”.
El pronunciamiento terminó de quebrar el respaldo político que Peña necesitaba para sostenerse en el poder. También se sumó el presidente del Congreso, Basilio Núñez, quien pidió la renuncia del mandatario en medio de la discusión parlamentaria.
El juicio político y las acusaciones contra el presidente
La Cámara de Diputados debatió este jueves el pedido de juicio político presentado contra Peña y el vicepresidente Pedro Alliana. La acusación reunió inicialmente 35 firmas y planteó un supuesto mal desempeño de sus funciones, con cuestionamientos vinculados con el manejo de la crisis bancaria, presuntos conflictos de intereses y la actuación de organismos públicos.
Para que el proceso avanzara al Senado, la Cámara baja debía reunir 53 votos sobre un total de 80 diputados. En la Cámara alta, la destitución requería el respaldo de 30 de los 45 senadores. La oposición y sectores disidentes del oficialismo anticiparon que apoyarían la acusación.
Uno de los puntos centrales del cuestionamiento es que Peña había tenido acciones en el grupo empresario vinculado con Ueno Bank, aunque se desvinculó de esa participación en 2025. Los legisladores también apuntaron contra presuntas operaciones financieras con empresas relacionadas y la respuesta del Ejecutivo frente a las irregularidades investigadas.
Ueno Bank: una crisis que dejó a millones de clientes sin sus ahorros
La crisis del Ueno Bank estalló el martes, cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) dispuso la intervención y disolución de la entidad tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido.
El impacto fue inmediato: con cerca de 2,9 millones de clientes en un país de 6,1 millones de habitantes, el banco tenía entre sus depositantes a organismos públicos que acumulaban unos u$s850 millones, entre ellos el Instituto de Previsión Social (IPS). Tras conocerse la decisión, se registraron largas filas de ahorristas frente a las sucursales y protestas nocturnas en Asunción.
En medio de la incertidumbre, el BCP anunció que comenzará a devolver los depósitos con un primer desembolso de hasta 10 millones de guaraníes (unos u$s1.675). La cobertura está contemplada en el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), cuyo límite alcanza los 75 salarios mínimos por persona.
La respuesta política llegó con rapidez. El Congreso aprobó una ley de emergencia que el entonces presidente Peña promulgó el pasado miércoles. La normativa habilita un anticipo del FGD para acelerar la devolución de los fondos: cada depositante podrá cobrar hasta 40 salarios mínimos mensuales, equivalentes a 121,7 millones de guaraníes (unos u$s 19.787), en un plazo máximo de cinco días hábiles desde la entrada en vigor de la ley.
“A todos los sectores políticos les solicito encarecidamente anteponer el interés de los ahorristas a cualquier otro interés”, publicó Peña en X.
En paralelo, el mandatario había designado al economista y exministro Raúl Vera Bogado como nuevo presidente del Banco Central paraguayo, en reemplazo de Carlos Carvallo, quien presentó su renuncia. Su salida también puso el foco sobre los vínculos previos entre las autoridades monetarias y la entidad intervenida: antes de asumir al frente del BCP en 2023, Carvallo había dirigido Financiera Ueno, la firma que dio origen al banco. La designación de Vera Bogado todavía deberá recibir el aval del Senado.
Pedro Alliana asumirá la Presidencia de Paraguay
El vicepresidente Pedro Alliana asumirá la Presidencia de Paraguay y completará el mandato de Peña, que finalizará en agosto de 2028. El cambio también abrirá una vacante en la Vicepresidencia, cuyo reemplazante deberá ser elegido por el Congreso Nacional.
El mecanismo está previsto en el artículo 234 de la Constitución paraguaya, que establece distintos procedimientos según el momento del período presidencial en que se produzca la vacancia. Como la salida de Peña se concretaría durante los últimos dos años de gestión, no será necesario convocar a elecciones populares: la designación del nuevo vicepresidente quedará en manos del Poder Legislativo.
La normativa establece que, ante la renuncia, destitución, muerte o incapacidad declarada del presidente, el vicepresidente debe asumir el Poder Ejecutivo y completar el período constitucional. Por lo tanto, Alliana no necesita una nueva elección ni una designación parlamentaria para convertirse en jefe de Estado.
La situación es diferente para el cargo que dejará vacante. Si la ausencia del vicepresidente se produce durante los primeros tres años del mandato, la Constitución dispone la convocatoria a elecciones para que la ciudadanía elija a su reemplazante. En cambio, durante los últimos dos años, la atribución pasa directamente al Congreso.
El actual período presidencial comenzó el 15 de agosto de 2023 y concluirá el 15 de agosto de 2028. Por ese motivo, la salida de Peña en noviembre de 2026 se encuentra dentro del tramo final de la gestión. La elección del nuevo vicepresidente se realizará en una sesión conjunta de ambas cámaras del Congreso Nacional.
El Congreso paraguayo está compuesto por 45 senadores y 80 diputados. Para designar al sucesor de Alliana se requiere una mayoría absoluta de los integrantes del Poder Legislativo, equivalente a 63 votos.
Los legisladores deberán alcanzar un acuerdo político sobre el candidato y reunir los respaldos necesarios para completar la fórmula presidencial hasta agosto de 2028. El procedimiento no contempla una nueva votación ciudadana ni la convocatoria a elecciones presidenciales anticipadas.
Los antecedentes de Paraguay: qué pasó en 2012 y 2018
Paraguay ya atravesó situaciones institucionales similares. En junio de 2012, tras la destitución de Fernando Lugo mediante un juicio político, el entonces vicepresidente Federico Franco asumió la Presidencia. La vacante en la Vicepresidencia fue cubierta por el Congreso, que designó al exsenador liberal Óscar Denis Sánchez.
Otro antecedente se registró en 2018, cuando Juan Afara renunció a la Vicepresidencia para competir por una banca en el Senado. Como la salida se produjo durante los últimos meses del gobierno de Horacio Cartes, el Congreso eligió a Alicia Pucheta, exministra de la Corte Suprema de Justicia, quien se convirtió en la primera mujer en ocupar ese cargo.