"Es una emergencia sin parangón en nuestra historia"

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La presidente de Chile, Michelle Bachelet, anunció un plan de emergencia para ayudar a los dos millones de damnificados por el terremoto y declaró zona en estado de catástrofe a las regiones del Maule y el Bío Bío, las más afectadas, en las que se decretó además el toque de queda.

La medida supone que ambos territorios tendrán autoridades militares y mayores contingentes de tropas y policías.

Según la Constitución chilena, el estado de zona de catástrofe permite al presidente de la República restringir la circulación de las personas, el transporte de mercaderías y las libertades de trabajo, información, opinión y reunión.

Asimismo, podrá disponer la requisación de bienes y establecer limitaciones al derecho de propiedad, además de adoptar todas las medidas extraordinarias que estime necesarias.

Las zonas respectivas quedarán bajo dependencia inmediata del jefe de la Defensa Nacional que el Gobierno designe.

La primera disposición de la autoridad fue decretar el toque de queda entre las 21.00 horas del domingo (00.00 GMT del lunes) y las 06.00 horas del lunes (09.00 GMT), según el general Bosco Pesce, designado jefe de zona del Maule, 300 kilómetros al sur de Santiago.

En el Bío Bío, a 500 kilómetros de la capital, el cargo será ejercido por el oficial de igual grado Guillermo Ramírez.

"Solamente llevamos 24 horas (desde el sismo) y muy difícil imaginar que se produzca un estado de necesidad tal que justifique un saqueo", afirmó.

Bachelet dio a conocer el plan de ayuda a los damnificados tras una prolongada reunión de coordinación en la que participaron ministros, jefes militares, jefes de servicios y empresarios.

En materia de abastecimiento, la mandataria anunció un acuerdo con las principales cadenas de supermercados para la entrega gratuita de productos de primera necesidad en el Maule, Bío Bío y algunos sectores de La Araucanía.

Confirmó también que el tráfico aéreo se ha comenzado a normalizar y reiteró, respecto a las ofertas de ayuda internacional, que se hará un catastro de las necesidades del país.

Adelantó, en todo caso, que se pedirá ayuda en materia hospitalaria (hospitales de campaña, insumos), infraestructura (puentes mecano), telecomunicaciones, equipos electrógenos para generar electricidad y purificadores de agua, además del traslado a Chile de especialistas en rescates.

También se aceptará ayuda en dinero, para lo cual habrá una cuenta especial, a disposición de personas e instituciones del país y del extranjero, en el Banco del Estado.

La presidenta Bachelet aseguró que el terremoto de 8,8 grados en la escala de Richter que afectó a Chile ayer causando al menos 708 muertos es "el quinto más grande en la historia humana" e instó a toda la comunidad, civiles y militares, a ingenieros y arquitectos, entre otros, a colaborar en las tareas de reconstrucción, tras esta "emergencia sin parangón" que ha sufrido el país.

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