Madrid (Télam/SNI).- Uno de los prisioneros etarras considerados de los más brutales en la historia de esa organización separatista vasca, José Ignacio De Juana Chaos, salió ayer de la cárcel de Aranjuez, en el sur de Madrid, tras purgar su última condena y desató una protesta popular en buena parte de España.
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El vasco, de 52 años y condenado por 25 asesinatos, fue recogido ayer por dos abogados y su mujer Irati Aranzabal, en medio de un amplio dispositivo de seguridad, en previsión de que pudieran producirse incidentes. Sin embargo, la salida de De Juana se produjo con total normalidad, al no haber comenzado aún el tiempo de visitas, informó la agencia de noticias DPA.
Sin embargo, la Asociación de Víctimas del Terorrismo (AVT) realizó en varias ciudades de España una serie de protestas contra su puesta en libertad. En Madrid, la concentración tuvo lugar en la plaza de la República Dominicana, donde en julio de 1986 murieron 12 miembros de la Guardia Civil en un atentado de ETA en el que participó De Juana.
Al conocerse anoche la decisión de liberar al etarra, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo sentir el mismo "desprecio" que todos los ciudadanos por De Juana, pero manifestó que es necesario "respetar la ley".
La vicepresidenta primera María Teresa Fernández de la Vega dijo que el gobierno protegerá a las víctimas del terrorismo contra "la más mínima ofensa" de los terroristas.
De Juana participó en once atentados terroristas en los años 80 que causaron 25 muertes. Tras su detención en 1987 fue condenado a más de 3.000 años de prisión de los que, según el derecho español, se cumplen como máximo 30.
Esa pena fue reducida a 18 años por atenuantes como su "rendimiento intelectual" y los títulos universitarios obtenidos durante su prisión.
"Tras cumplir esa pena fue condenado por un delito de amenazas a otros tres años de prisión que vencían hoy", según comunicó el miércoles la Audiencia Nacional a la dirección de la prisión de Aranjuez.
En el acto de protesta convocado en Madrid, el presidente de la AVT, Juan Antonio García Casquero, aseguró que el gobierno podía "haber hecho más" para evitar la excarcelación de De Juana. En la manifestación se oyeron gritos e insultos contra el jefe del gobierno español.
El presidente de la AVT hizo un llamamiento a los ciudadanos para que depositen flores y homenajeen a las víctimas de ETA en lugares simbólicos de los municipios de España en los próximos días.
En San Sebastián también protestaron contra la excarcelación varias decenas de personas convocadas por la Asociación Dignidad y Justicia. El presidente del opositor Partido Popular vasco, Antonio Basagoiti, calificó allí como "repugnante y vomitivo" que De Juana Chaos salga de la cárcel.
"Hay que reformar la ley para conseguir que los asesinos no campen a sus anchas" y que las víctimas estén "seguras, tranquilas y reconfortadas", añadió.
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón pidió aceptar que De Juana haya salido de la cárcel "aunque no nos guste". Y recordó que se trata de un criminal que fue condenado en su momento y cumplió la condena por los crímenes que cometió.
La excarcelación es "una decisión judicial que cumplió estrictamente la legalidad" y hay que aceptar el Estado de Derecho "aunque no nos guste, aunque para nada estemos contentos con que una persona que es responsable de tantas muertes esté en libertad", señaló.
El caso De Juana es muy polémico en España, ya que el etarra nunca mostró arrepentimiento por sus actos. Desde su celda saludaba posteriores atentados de ETA.
Recientemente protagonizó una huelga de hambre de la que salió bien parado y ahora desató la indignación al conocerse que su posible futuro domicilio podría ser una vivienda en el mismo bloque en el que viven varios familiares de víctimas de la organización separatista. La Fiscalía embargó esa vivienda el pasado 16 de julio.
Numerosos manifestantes y movimientos pro-amnistía esperaban al etarra en San Sebastián para darle la bienvenida, pero De Juana optó por no concurrir al recibimiento argumentando motivos de "seguridad" y para evitar el "circo mediático" que, a su entender, se desplegó en torno a su persona tras ser puesto en libertad esta mañana.
En reemplazo, De Juana hizo llegar una carta con las explicaciones del caso a las decenas de personas que lo esperaban en la calle Juan de Bilbao, en la Parte Vieja de la capital guipuzcoana, donde habían acotado un pequeño espacio con dos grandes pancartas en las que figuraba el lema en euskera: "Bienvenido Iñaki, Euskal Herria necesita democracia".
La Justicia española investiga actualmente si el liberado dispone de medios para pagar una parte de las indemnizaciones que debe a los familiares de sus víctimas.
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