España: seguirán los contratos de inmigrantes en sus países de origen
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Gorbacho debió salir a disculparse, diciendo que se había equivocado. "Uno no es perfecto al explicar las cosas", señaló acertadamente.
El jefe del opositor Partido Popular, Mariano Rajoy, declaró que el anuncio del ministro de Trabajo supone "liquidar la inmigración legal mientras se mira hacia otro lado en el caso de la ilegal".
A principios de semana se informó que la cifra de desocupados superaba los 2,5 millones de personas, como resultado de un fuerte crecimiento del desempleo en una España cuya economía está en crisis.
Después de un extenso período de fuerte crecimiento económico, en el verano de 2007 el índice de desempleo se ubicaba en el 7,95%, una cifra récord. Pero la crisis golpeó intensamente a la construcción, primero, y ahora a todo el mercado de trabajo y esa cifra llegará al 12,5% el año que viene. Este año se formalizaron 235.000 de esos contratos que son la punta de lanza en los planes del gobierno para favorecer la inmigración legal. Estos trabajadores son fundamentales para levantar las cosechas en duras condiciones y otras tareas que no atraen a los trabajadores locales.
Los españoles hace tiempo que tienen una presencia testimonial en esos esfuerzos. Incluso en la vendimia se tienen que contratar trabajadores extranjeros ante la falta de interés de los vendimiadores españoles, que prefieren viajar a Francia, donde ganan, por lo menos, un 30 por ciento más y tienen mucho mejores condiciones de trabajo.



