España: varios detenidos y decenas de heridos por incidentes durante una protesta de mineros
-
Con énfasis en la guerra, el papa León XIV llamó en Pascuas a "elegir la paz" y alertó por la violencia
-
Video: colapsó una rueda de la fortuna y 37 personas cayeron al vacío en un parque de diversiones de la India
Los manifestantes fueron reprimidos por la Policía cuando reclamaban frente al Ministerio de Industria.
"El dinero no se empleó en crear puestos de trabajo", considera Rafael.
"Se le han dado miles de millones a la minería, pero lo único que yo me llevo es el sueldo, que me lo he ganado. ¿Es mi trabajo mirar dónde lo metían? ¿No lo deben hacer ellos?", se pregunta indignado Luis Eusebio Méndez, de 48 años.
En reestructuración desde hace 20 años, las minas de carbón españolas fueron cerrando poco a poco. Unas cuarenta están aún activas, principalmente en el norte del país, y emplean a alrededor de 8.000 mineros.
Pero el carbón español, más caro que el importado, depende de las subvenciones del Estado, que deberán terminar de aquí a 2018 por decisión de Bruselas.
"Sí hay subvenciones para otras empresas, pero no para la minería", opina por su parte Ángel Triguero, de 68 años y miembro del sindicato UGT, antes de añadir: "Creo que haciendo la minería bien organizada debería ser productiva".
Ayer, cientos de mineros iluminaron la noche madrileña con sus cascos al cruzar el centro de la capital en un desfile de la "marcha negra" que había llegado a Madrid en dos columnas, una desde Castilla León y Asturias y otra desde de Aragón (noreste).
Los miembros de esta "marcha negra", que recorrieron unos 400 kilómetros en 20 días, también participan en la manifestación de este miércoles.
"Los recortes que nos aplicó (el Gobierno) no tienen sentido, había un plan firmado hasta el 2012 y no lo cumplen. Y eso es lo que estamos pidiendo, simplemente eso", solicita Iván Collazo, de 30 años.
Con esta manifestación, tras varias semanas de movilizaciones, incluyendo cortes de carreteras, huelgas y encierros, los mineros esperan que el Gobierno retroceda y no reduzca las ayudas al sector, en el marco de sus medidas de ajuste para reducir el déficit público del 8,9% de 2011 al 6,3% este año.
"Estamos aquí preparándonos para que nos dejen nuestros puestos de trabajo donde estábamos trabajando", explica Andrés Fernández, otro de los mineros de la "marcha negra", de 35 años.
Pero el optimismo en torno a los frutos que puedan dar estas movilizaciones es limitado entre los asistentes, ya que el gobierno se ha mostrado hasta ahora contrario a volver sobre su decisión.
"Lo veo difícil por el tema de la crisis, pero algo se conseguirá con todas las acciones", valoró Verónica Fernández, hija de minero de 32 años llegada a Madrid para la protesta desde Mieres, en Asturias.
"Rafael Blanco, por su parte, espera que, "aunque quiten algo, que siga funcionando la minería y que se creen puestos de trabajo".




Dejá tu comentario