12 de abril 2002 - 00:00

Estallido en Venezuela: 10 muertos en una protesta contra Hugo Chávez

La crisis política venezolana alcanzó ayer un punto de difícil retorno después de que se desataran graves incidentes en Caracas, que dejaron un elevado saldo de muertos y heridos, y que un grupo de jefes militares desconociera al gobierno. Alrededor de medio millón de opositores al presidente Hugo Chávez, convocado por los sindicatos y el empresariado, intentó llegar al Palacio de Gobierno, donde chocó con militantes oficialistas y con la policía. En momentos en que los disturbios alcanzaban un alarmante nivel de violencia, el mandatario rompió un silencio de 48 horas y lanzó un fuerte desafío a la oposición. La acusó de "insurreccional" y ordenó el levantamiento del aire de todas las emisoras privadas de televisión En tanto, volvieron a surgir cuestionamientos al gobierno por parte de jefes militares, y la cúpula castrense debió desmentir insistentes versiones de golpe. La crisis se aceleró a partir de una huelga en la petrolera estatal, generalizada luego por los sindicatos y los empresarios a un paro por tiempo indeterminado contra el gobierno. La oposición acusa al presidente de pretender imponer una reforma agraria y de pretender llevar al país hacia el comunismo.

Caracas (AFP, Reuters, EFE) - Al menos diez personas murieron -mientras fuentes extraoficiales hablaban de 30 - y 94 resultaron heridas en violentos enfrentamientos que estallaron ayer en el centro de Caracas entre participantes de una gigantesca manifestación opositora y partidarios oficialistas, en la tercera jornada de huelga nacional por tiempo indeterminado en Venezuela para exigir la renuncia de Hugo Chávez. En medio de una creciente rebelión militar, el mandatario anunció la suspensión de la señal de tres emisoras privadas de televisión, que inmediatamente salieron del aire.

En un mensaje por cadena de radio y televisión, Chávez dijo que los canales privados 2, 4 y 10 «están enganchados» en un plan para hacerlo salir del país. Acorralado como nunca, el presidente agregó que «la señal radioeléctrica pertenece al Estado, el dueño de esa señal es el Estado».

• Enfrentamientos

En poco tiempo, lo que hasta las primeras horas de la tarde había sido una marcha pacífica de alrededor de medio millón de personas que gritaban: «¡Chávez renuncia!», «¡Vete ya!», ¡»Fuera, fuera!», se convirtió en algunos puntos en escaramuzas y agresiones con piedras en medio de una nube de humo blanco producido por las bombas lacrimógenas. La multitudinaria manifestación degeneró en enfrentamientos con partidarios del presidente y por 20 minutos, el centro de Caracas fue un infierno de tiros, que al cierre de esta edición dejó diez muertos y 88 heridos, según informó una fuente de la uniformada Policía Metropolitana (PM). Uno de los muertos fue un fotógrafo de prensa, Jorge Tortosa, que murió abatido de un disparo en la cabeza, precisó la fuente. El defensor del pueblo, Germán Mundaraín, denunció que francotiradores abrieron fuego al desatarse la violencia en el centro de Caracas, cuando decenas de miles de opositores marcharon para exigir la renuncia de Chávez. Mundaraín dijo que incluso los francotiradores dispararon contra las ambulancias, lo que dificultó la labor de los paramédicos.

El mandatario señaló que ordenó establecer un cordón de seguridad en la sede del gobierno para separar a los grupos rivales y evitar mayores enfrentamientos. «Hay gente que perdió la razón e incita a la violencia, ellos necesitan hacerse un exorcismo. Los llamo a la reflexión», señaló Chávez.

En tanto, los máximos dirigentes del empresariado y los sindicatos responsabilizaron a Chávez de las muertes registradas en la última jornada cerca del Palacio de Gobierno.

«Chávez se ha manchado las manos de sangre. El gobierno tiene que asumir la responsabilidad», dijo Pedro Carmona, presidente de la patronal Fedecámaras. Carlos Ortega, presidente interino de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), calificó de «asesino» a Chávez y atribuyó a «las bandas armadas» del presidente la responsabilidad de las muertes. La CTV, que agrupa a los sindicatos públicos y privados, mantiene una histórica alianza con los empresarios, quienes apoyaron su llamado a una huelga indefinida en contra del «autoritario» gobierno de Chávez y en apoyo a una protesta de seis semanas de trabajadores petroleros.

Al cierre de esta edición, un grupo de generales y almirantes de la fuerza armada nacional (FAN) se pronunció contra el presidente venezolano y rechazó a la cúpula militar.

• Críticas

Vastos sectores de la sociedad venezolana le critican a Chávez su plan de reforma agraria, su tirante relación con la Iglesia, su alianza con el presidente cubano Fidel Castro y su creciente antinorteamericanismo.

Por su parte, las televisoras privadas opositoras transmitieron el discurso de Chávez dividiendo la imagen, mostrando en un lado de la pantalla al presidente hablando desde su despacho, y en el otro los disturbios. Chávez anunció entonces que había ordenado el retiro del aire de las televisoras privadas Radio Caracas Televisión (Canal Dos), Venevisión (Canal Cuatro), Televen (Canal Diez). Pero la señal de otros dos canales, Globovisión (Canal Treinta y Tres) y CMT (Canal Cincuenta y Uno) también sufrían interrupciones. Periodistas de Globovisión informaron que la sede de la planta fue rodeada de agentes de la policía política.


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