París (EFE, AFP, ANSA) - Rusia reclamó al gobierno de George W. Bush las «pruebas irrefutables» que el presidente dijo tener sobre los arsenales prohibidos de Irak en el discurso ante el Congreso de EE.UU., y se sumó a Alemania, Francia, México, Siria y otros países miembros de la ONU que abogan para que se les de más tiempo a los inspectores para el desarme iraquí, a la vez que siete jefes de gobierno europeos, entre ellos Berlusconi y Aznar, pronunciaron un firme respaldo a la Casa Blanca.
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El francés Jacques Chirac, cuyo país tiene poder de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas como China, Gran Bretaña, Rusia y EE.UU., reiteró en diálogo con el británico Tony Blair que «nada justifica una acción militar contra Irak», dando el tono a un sentimiento generalizado en la mayoría de la población europea. Por su parte, el canciller alemán, Gerhard Schröder, fustigó la decisión estadounidense de presentar recién el miércoles próximo pruebas contra Irak. «Hubiera querido que estas pruebas hubiesen sido aportadas antes, así los inspectores tendrían más tiempo» indicó. La posición de Rusia fue ratificada por su embajador ante la ONU, Serguei Lavrov, quien indicó además que «las inspecciones deben continuar». Blair se transformó una vez más en el aliado incondicional de Bush y emprendió una cruzada a favor de la guerra en diálogo que mantendrá con líderes del continente durante esta semana.
Blair, que recibió ayer en Londres a su colega italiano, Silvio Berlusconi, viajará a Madrid mañana para reunirse con el presidente del Gobierno español, José María Aznar, sus dos principales aliados en el continente junto al portugués José Manuel Durao Barroso.
•Definición
El bloque europeo pro Bush logró definición ayer con la firma de un documento de solidaridad con Washington, titulado «Europa y América deben permanecer unidas», según el diario italiano «Il Giornale». El documento lleva la rúbrica de siete jefes de gobierno, además de Blair, Berlusconi, Aznar y Barroso, el húngaro Peter Medgyessy, el polaco Leszek Miller y el danés Anders Fogh Rasmussen.
En cambio, el canciller griego y presidente del Consejo de la Unión Europea (UE), Ghiorgios Papandreu, aseguró que «la democracia no se puede imponer con las armas», pidió pruebas a Estados Unidos contra Irak y subrayó que el conflicto debe ser resuelto en el ámbito de la ONU. Javier Solana, representante de la política exterior y de Seguridad de la UE, aseguró que el Consejo de Seguridad «tiene que continuar siendo el centro de gravedad» en la crisis.
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