Magdeburg, Alemania (Reuters) - Miles de trabajadores de emergencia reforzaron ayer los diques en la zona rural del nordeste de Alemania, a pesar de que las autoridades piensan que ya pasó lo peor de las inundaciones tras bajar el nivel de las aguas en las grandes ciudades.
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Los diques se mantuvieron en pie en la histórica ciudad de Magdeburg, 130 kilómetros al oeste de Berlín, luego de que las aguas del río Elba no subieron a la altura que se temía.
Corriente abajo, varias localidades fueron evacuadas a pesar de que el ministro del Ambiente de la Baja Sajonia dijo que tenía la certeza de que los diques resistirían.
Río abajo, después de Magdeburg, que quedó casi destruida en la Segunda Guerra Mundial y que hoy muestra una arquitectura inspirada en el estilo impuesto por la ex Unión Soviética, no hay ciudades grandes en el curso del Elba hasta Hamburgo, que no se espera que sufra inundaciones.
Expertos han calculado los daños, tan sólo en Alemania, en más de 10.000 millones de euros (9.840 millones de dólares). Cuando la amenaza parecía disiparse en Alemania, una catástrofe de mayores proporciones parecía perfilarse en China, donde lluvias torrenciales han llevado el nivel de las aguas del gigantesco río Dongting a alturas no vistas antes, con lo que 10 millones de personas se ven amenazadas, según medios estatales.
Las autoridades de Praga, donde un esfuerzo masivo de limpieza se está llevando a cabo después de la peor inundación en la historia de la ciudad, dijeron que algunas enfermedades pueden propagarse cuando el fuerte calor del verano pudra los escombros. Muchas plantas de procesamiento de aguas residuales tuvieron que detener sus operaciones. Un agrio olor a putrefacción comenzó a flotar sobre las calles, casas, comercios y restoranes de Praga.
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