México DF (AFP, EFE, DPA, Reuters) - Por primera vez en cien años, las relaciones diplomáticas entre México y Cuba caminan por el filo de una navaja, luego de un duro enfrentamiento entre los presidentes de ambos países, que muestra el fin de una larga etapa de alianza política.
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Los sucesos protagonizados por los presidentes Vicente Fox y Fidel Castro, una explosiva conversación telefónica divulgada a la prensa por el líder cubano, fueron calificados de «deplorables» porque ambos mintieron, pero también revelaron de manera clara la distancia que México tomó del régimen cubano, según analistas mexicanos.
Castro, quien había prometido, en un pacto de caballeros, que la charla con Fox era privada, divulgó el lunes a última hora una conversación telefónica en la cual el mandatario mexicano le pide que anticipe su retiro de la Cumbre sobre Financiación del Desarrollo que se celebró el mes pasado en Monterrey. Según la versión cubana, este pedido apuntaba a que Castro no se encontrara con el presidente estadounidense, George W. Bush.
Por su parte, el gobierno mexicano había desmentido insistentemente las versiones cubanas sobre esa solicitud, postura que coloca ahora a Fox en un verdadero problema, bajo acusaciones de la oposición y de parte de la prensa de haber actuado como un «mentiroso».
•Aceptación
El pacto de caballeros contemplaba también las condiciones de asistencia de Castro a Monterrey y, de acuerdo con el comunicado mexicano, en su charla el líder cubano «aceptó las modalidades de participación convenidas, las mismas que, en cualquier momento y en todo su derecho, hubiera podido rechazar».
Por primera vez en la larga historia de relaciones, México estableció en su comunicado de reacción lo que reprueba de Cuba y, en particular, que en la isla no exista democracia, libertad de prensa, separación de poderes ni un Congreso independiente.
•Conceptos
A continuación, fragmentos del diálogo difundido por Castro: Vicente Fox: Que puedas venir el jueves y que participes en la sesión y hagas tu presentación... Después, tenemos un almuerzo, inclusive te ofrezco y te invito a que estuvieras en ese almuerzo, inclusive que te sientes a mi lado, y que, terminado el evento y la participación, digamos, ya te regresaras...
Fidel Castro: ¿A la isla de Cuba? V.F.: A la isla de Cuba o a donde tú gustaras ir. F.C.: Correcto. V.F.: Y que me dejaras libre, y es la petición que te hago, el viernes, para que no me compliques el viernes. F.C.: Usted no quiere que yo le complique el viernes. Muy bien, es que usted parece que no leyó una línea en la que yo le digo que voy, con espíritu constructivo, a cooperar en el éxito de la conferencia... Estoy dispuesto a cooperar con usted y a hacer lo que usted está solicitando... Dígame en qué más puedo servirlo. V.F.: Pues, básicamente, no agredir a Estados Unidos o al presidente Bush, sino circunscribirnos.