Dos agentes del FBI llegaron a Rio de Janeiro para sumarse a las investigaciones sobre el asesinato de un ejecutivo de Shell, consumado el domingo y de su esposa, que murió ayer en un hospital. Según informó «GloboNews», los agentes fueron pedidos por la Secretaría de Seguridad Pública de Rio de Janeiro, que consideró oportuno un trabajo conjunto para aclarar el misterioso crimen.
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Ayer, falleció en un hospital carioca Michelle Staheli, la mujer del alto ejecutivo de la petrolera Shell, asesinado mientras dormía con golpes de hacha y tijeras podadoras en el interior de la casa que alquilaban hace tres meses, en un exclusivo condominio de la Barra da Tijuca.
Michelle Staheli murió sin poder recuperarse de las heridas sufridas en el misterioso ataque en el que falleció su esposo Todd Staheli, de 34 años, director de Gas y Energía de Shell.
Michelle estaba internada en coma profundo desde el domingo, y esta mañana sufrió un paro cardíaco.
La pareja, de nacionalidad norteamericana, se había radicado en Brasil apenas hace tres meses, junto con sus cuatro hijos, de entre 13 y tres años de edad. La policía informó que la casa de los Staheli, en un costoso conjunto habitacional con severos controles de seguridad, no había sido invadida.
Los cadáveres fueron hallados por uno de los hijos, de diez años, que ingresó al dormitorio de sus padres porque un despertador no dejaba de sonar. El y su hermano de 13 años serán indagados por la Justicia.
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