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Las primeras firmas afectadas serían las que "representan la cultura estadounidense", destaca Lawrence McNaughton, presidente de la sociedad de estrategia de marketing CoreBrand. "Los íconos como Coca-Cola, McDonald's o Ford, los productos que representan claramente la vida estadounidense, son los más vulnerables", agregó.
Para esas firmas, el boicot es el primer riesgo, tanto en Europa, donde la gestión estadounidense del caso iraquí es rechazada por una gran parte de la opinión pública, como en Medio Oriente, donde la perspectiva de un ataque reavivó sentimientos anti-estadounidenses.
Según el informe, pocos grupos están tan expuestos como la cadena de comidas rápidas McDonald's, con sus 30.000 locales en 118 países.
Sería "un blanco muy visible y claramente identificado. Las personas podrían pensar que pueden tomar una posición clara al evitar esos productos", afirmó McNaughton.
A fines de febrero, tres personas fueron detenidas por tratar de incendiar un McDonald's en el este de Arabia Saudita. "Mientras más visible sea la compañía, hay más riesgo de actos violentos por parte de algunos locos", dijo el analista.
Por su parte, Jim Frances, vicepresidente del departamento de seguridad del grupo de consultores de riesgo Kroll, aseguró que varias empresas ya "abordan en forma ligeramente diferente" a sus mercados en el exterior después de los atentados del 11 de setiembre 2001 y decidieron invertir en seguridad.
"La mayoría de multinacionales examinan ahora los medios de proteger a sus empleados, reducir al mínimo sus viajes a zonas de riesgo o entrenar a sus trabajadores en caso de ser blanco de represalias o ataques terroristas" dijo.
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